El tema de los despidos y el desempleo, inexistente hace sólo tres meses, parece haberse instalado en la agenda empresaria. Recientemente la consultora de empleo Cristina Mejías declaraba en un medio financiero: “Se viene un tsunami de despidos”. Más allá de cuán interesada pueda ser la declaración, es evidente que empieza a crearse un clima de naturalización del despido y la suspensión, como si fuera la única respuesta razonable frente a un escenario que, por otra parte, hoy es más hipotético que real. El problema para la sociedad es que es un tipo de reacción primitiva, mezcla de pánico irracional, especulación cortoplacista y seguidismo intelectual a los medios apocalípticos, que puede terminar creando un efecto contractivo real en la economía nacional.
En 1991, el presidente Bush (padre) viajó a Japón acompañado por una comitiva de grandes empresarios automotores norteamericanos, preocupados por la agresiva competencia de las firmas niponas. En un ágape, un empresario japonés señaló una diferencia entre las prácticas empresariales norteamericanas y japonesas: “Cuando una empresa suya anda mal, lo primero que ustedes hacen es despedir trabajadores; cuando una empresa nuestra anda mal, al primero que despedimos es al gerente”. Es toda una concepción de la organización empresaria, y de cómo deberían enfrentarse los problemas de competitividad: cambiando el enfoque conceptual y eventualmente a su portador.
¿Por qué lo primero y único que hay que hacer es despedir trabajadores? ¿Por qué la principal medida que se le reclama al Gobierno es devaluar la moneda? Quizá la respuesta se encuentre en un discurso de Anders Sundström, ex ministro de Industria de Suecia: “En el debate político, nosotros (los suecos) estamos enfrentados a dos opciones. La primera opción está basada en desenvolverse hacia una economía basada en bajos salarios y una moneda devaluada. Simplemente, el trabajo es abaratado. La otra implica basar la producción en trabajadores altamente capacitados, desarrollo continuo de nuevas tecnologías, renovación de productos y alto valor agregado. El trabajo puede entonces ser mejor pagado gracias al mayor valor agregado. Estas son las opciones, no hay un tercer camino”. Es pertinente preguntarse sobre por cuál sendero de los mencionados por el funcionario sueco avanza la industria argentina, dado que parece reaccionar frente a un escenario más complejo recurriendo al expediente más degradante de la vida social: el desempleo. ¿No hay ninguna otra idea? ¿Qué destino tuvieron las notables ganancias manufactureras del último quinquenio? ¿No hubo inversión, mejoramiento técnico, aumento de la competitividad? Si la respuesta es no, cabe llegar a la conclusión de que nunca habrá en la Argentina condiciones “propicias” para que los empresarios inviertan en serio. Si la respuesta es sí, entonces recurrir al despido revela una concepción subdesarrollada de las relaciones laborales y de la forma de lograr competitividad (muy lejana de las visiones de japoneses y suecos, por supuesto).
Si el modelo empresarial argentino –al menos en sus relaciones laborales– es el norteamericano, conviene recordar que el gigante automotor General Motors, empresa emblemática de la industria norteamericana, está reclamando dramáticamente 10 mil millones de dólares a su gobierno para llegar a fin de año. Esa misma empresa es una de las que acompañó a Bush a Japón hace 17 años para obtener prebendas, aprovechando la presión “política” de su gobierno sobre los japoneses.
Desde 2002, los industriales gozaron de amplísimos beneficios cambiarios, bajos costos salariales en dólares, tarifas energéticas y de combustibles subsidiadas, protecciones en el comercio administrado con Brasil, etcétera. Cuando despuntó un modesto proceso de recomposición del empleo y el salario, la reacción empresaria generalizada fue la remarcación masiva de precios, la inflación, con lo cual degradaron el basamento de su competitividad externa, el tipo de cambio. A pesar de todos los beneficios recibidos en estos años, la representación empresaria industrial, la UIA, no se sintió motivada a defender el modelo en el que florecían sus representados, ni frente al embate de los propietarios rurales, ni frente al descontento de los financistas por el negocio perdido de las jubilaciones. Pareciera que la solidaridad antiestatal, de cuño neoliberal, es más importante para ciertos industriales que la defensa de su actividad específica. La falta de ideas, el conservadurismo y la ausencia de compromiso con el desarrollo económico y social volvieron a manifestarse ante la sombra de la crisis global. En 1986, el entonces presidente Alfonsín, consciente de que los recursos fiscales que antes impulsaban el desarrollo estaban ahora dedicados a pagar la deuda externa, acuñó la expresión “privatización del crecimiento” para graficar el traspaso simbólico del liderazgo económico hacia el sector privado; 22 años después, el liderazgo para el desarrollo, dadas las ideas y los comportamientos prevalecientes en el sector empresario privado, parece continuar vacante.
Por Ricardo Aronskind
Economista Universidad Nacional General Sarmiento.
Pag/12-01/12/08
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.
Quino
1 dic 2008
14 nov 2008
Nuevo director del Hospital Pirovano
Por fin los vecinalistas han decidido recurrir a alguien como la gente para la dirección del hospital local. ¡¡¡Le deseo toda la suerte del mundo Dr.!!!
"El doctor Giordano tiró una punta de su gestión
"Emergencias, un área a privilegiar"
Quien asumirá la semana próxima como director, dijo que es un sector a apuntalar por su importancia. Allí "se definen situaciones de vida o muerte", remarcó. Y se esperanzó en lograr un hospital más moderno Esta vez apareció rápido un nuevo director para el Hospital Pirovano. El médico pediatra y actual responsable del área de Hemoterapia del nosocomio, Eduardo Giordano, aceptó la propuesta del intendente "porque para toda persona que está en salud es un honor que se piense en que uno puede llevar adelante una institución, después el tiempo lo dirá, pero en principio es un desafío personal".
Señaló que esto conlleva "un cambio de hábitos, porque pienso tomarlo con toda la responsabilidad que requiere. No creo que sea imposible desarrollar la gestión, los limitantes son los recursos humanos y económicos, después las decisiones van a ser para tener un hospital mejor y más moderno".
Conocedor de adentro por quince años como médico en el hospital, describió que "empecé trabajando en la guardia general y conozco el sector, que es la cara visible y lo que más hay que apuntalar porque las horas de trabajo son muy arduas, entonces tiene que estar bastante privilegiado en cuanto a estructura y recursos, ser un sector muy grato para trabajar porque allí se definen situaciones de vida o muerte, hay que tomar decisiones muy importantes en poco tiempo y convocar a quienes correspondan, y para eso la gente tiene que estar bien. En cuanto a las condiciones edilicias no son las mejores, pero se espera que salga la obra desde la Nación".
Opinó que "nadie conoce mejor el lugar que alguien que trabaja allí, entonces la idea es hablar con la gente que está cada área, ver las deficiencias que tiene y tratar dentro de las posibilidades corregir todo lo que se pueda. Si bien el hospital está bien, todo pasa por el recurso humano que es difícil de conseguir, tenemos el problema del médico de Claromecó, no es sencillo conseguir un profesional que se venga a radicar a una localidad y empezar una vida nueva, será cuestión de trabajar y buscar las soluciones en el lugar que uno crea más conveniente".
Asimismo sostuvo que en relación a la carrera profesional reclamada por los médicos tomaba el hospital "en mejores condiciones que el doctor Jatib porque hay algunas cuestiones que han sido solucionadas, se ha progresado. En el análisis que hago estoy mirando los problemas por venir, para tratar de que no nos encuentren dormidos. En la medida que uno esté en la función va a ir adquiriendo experiencia y por supuesto que tengo que contar con el apoyo de mis compañeros y toda la gente que trabaja, que en definitiva estamos todos en el mismo barco".
Remarcó que se debe procurar que el lugar de trabajo "sea realmente grato, que no sea un castigo ir a trabajar y que las personas se sientan gratificadas y reconocidas en cualquiera de los trabajos que hagan dentro del hospital".
La voz del pueblo 21/10/2008
"El doctor Giordano tiró una punta de su gestión
"Emergencias, un área a privilegiar"
Quien asumirá la semana próxima como director, dijo que es un sector a apuntalar por su importancia. Allí "se definen situaciones de vida o muerte", remarcó. Y se esperanzó en lograr un hospital más moderno Esta vez apareció rápido un nuevo director para el Hospital Pirovano. El médico pediatra y actual responsable del área de Hemoterapia del nosocomio, Eduardo Giordano, aceptó la propuesta del intendente "porque para toda persona que está en salud es un honor que se piense en que uno puede llevar adelante una institución, después el tiempo lo dirá, pero en principio es un desafío personal".
Señaló que esto conlleva "un cambio de hábitos, porque pienso tomarlo con toda la responsabilidad que requiere. No creo que sea imposible desarrollar la gestión, los limitantes son los recursos humanos y económicos, después las decisiones van a ser para tener un hospital mejor y más moderno".
Conocedor de adentro por quince años como médico en el hospital, describió que "empecé trabajando en la guardia general y conozco el sector, que es la cara visible y lo que más hay que apuntalar porque las horas de trabajo son muy arduas, entonces tiene que estar bastante privilegiado en cuanto a estructura y recursos, ser un sector muy grato para trabajar porque allí se definen situaciones de vida o muerte, hay que tomar decisiones muy importantes en poco tiempo y convocar a quienes correspondan, y para eso la gente tiene que estar bien. En cuanto a las condiciones edilicias no son las mejores, pero se espera que salga la obra desde la Nación".
Opinó que "nadie conoce mejor el lugar que alguien que trabaja allí, entonces la idea es hablar con la gente que está cada área, ver las deficiencias que tiene y tratar dentro de las posibilidades corregir todo lo que se pueda. Si bien el hospital está bien, todo pasa por el recurso humano que es difícil de conseguir, tenemos el problema del médico de Claromecó, no es sencillo conseguir un profesional que se venga a radicar a una localidad y empezar una vida nueva, será cuestión de trabajar y buscar las soluciones en el lugar que uno crea más conveniente".
Asimismo sostuvo que en relación a la carrera profesional reclamada por los médicos tomaba el hospital "en mejores condiciones que el doctor Jatib porque hay algunas cuestiones que han sido solucionadas, se ha progresado. En el análisis que hago estoy mirando los problemas por venir, para tratar de que no nos encuentren dormidos. En la medida que uno esté en la función va a ir adquiriendo experiencia y por supuesto que tengo que contar con el apoyo de mis compañeros y toda la gente que trabaja, que en definitiva estamos todos en el mismo barco".
Remarcó que se debe procurar que el lugar de trabajo "sea realmente grato, que no sea un castigo ir a trabajar y que las personas se sientan gratificadas y reconocidas en cualquiera de los trabajos que hagan dentro del hospital".
La voz del pueblo 21/10/2008
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