Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

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11 mar 2009

Y sigue la joda...

Los debates económicos y las presiones del poder para conseguir beneficios y recursos del Estado permiten observar qué intereses están en juego y qué sector social se privilegia. En épocas de bonanzas esas definiciones quedan en un espacio de confusión para la mayoría porque la mejora se generaliza, aunque en un análisis fino surge que algunos reciben más que otros. Además de esas cuestiones estructurales que fueron escasamente visibilizadas en épocas de vacas gordas, en el año que hoy cumple la fallida Resolución 125 se han ido incorporando batallas políticas y de pujas con medios de comunicación que han sumado una mayor confusión. En cambio, en el período de la reversión del ciclo gatillada por la crisis global, la tensión por la distribución del ingreso queda más expuesta, como también la presión de lobbies para favorecer a determinado grupo económico en tiempos de vacas flacas.

En el actual estadio del conflicto con los representantes de la trama multinacional sojera, se expone la evidente preferencia de gran parte de la oposición y de variados analistas por un sector del capital que no es ni ha sido desfavorecido en los últimos años. Esa medida sobre el rendimiento económico debe ser comparada en relación con otros sectores mayoritarios que no han gozado de la fortuna de la naturaleza ni de las extraordinarias condiciones del mercado internacional. Y también vinculada con el nivel de incumplimiento fiscal y de negreo de producción y de trabajadores, categorías que ubican al rubro agropecuario en un lugar destacado. Las retenciones en ese cuadro de contribuyente terminan actuando como sustituto a la extendida informalidad impositiva del sector. Ignorar esos aspectos, como ha sido frecuente a lo largo de estos doce meses desde posiciones conservadoras y de cierto progresismo prolijo, ofrece más pruebas de esa elección por los ganadores.

El Gobierno no ha colaborado para transparentarla porque, más allá de enfáticos discursos acerca de la distribución de la riqueza, ha carecido de capacidad para exhibir una política agropecuaria de mediano y largo plazo, además de exponer el desacierto de dispersar interlocutores que se peleaban por espacios de poder, se contradecían en el mensaje y también en la implementación de medidas sectoriales.

Este proceso traumático, que en el primer aniversario del lanzamiento de la 125 lo hace regresar con intensidad, está agudizado por una Mesa de Enlace desgastada, dividida y con menor simpatía en los centros urbanos. El conflicto queda de ese modo fuera de foco ante el nuevo escenario económico. La convocatoria de la oposición a una sesión especial para bajar las retenciones a la soja, del mismo modo que lo hacen dirigentes de lo que fue una Federación Agraria que representó a pequeños productores y agricultores familiares y hoy es socia de las reaccionarias Sociedad Rural y Confederaciones Rurales, muestran la elección por una porción privilegiada del capital.

Ante un mundo que está viviendo la mayor crisis del capitalismo global, que ofrece una inquietante dimensión de lo desconocido, la comarca de la política doméstica tiene como preocupación casi exclusiva el mundo campo, que no se inhibe en expresar su carácter conservador y regresivo. En el nuevo escenario económico queda así fuera del debate la preservación del empleo, del ingreso de la población más vulnerable y del riesgo de que se agudice el problema de la pobreza y la indigencia. Se trata de una elección a favor del poder económico y en estos días muchos la exponen sin vergüenza.
Por Alfredo Zaiat
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/121332-38680-2009-03-11.html

26 dic 2008

CON LA CARA PINTADA

“Las medidas que anunciamos nunca les alcanzan”, exclamó Chepi, refiriéndose a la Mesa de Enlace, como si ésa fuese una novedad recién descubierta, cuando en realidad ésa es la historia desde que comenzó el lockout patronal. A cada concesión del Gobierno siempre hubo un nuevo avance patronal.

El nudo de la cuestión es que nunca el problema fue el de las retenciones en sí y menos todavía el de su segmentación, como cierto diputado “progresista” parece haber creído. De hecho, las concesiones hechas por el Gobierno durante el conflicto se asemejaban mucho a la susodicha segmentación. Todo fue rechazado de plano por la Mesa de Enlace, apoyada por el coro opositor formado por una verdadera arca de Noé.

Por suerte, el jefe de los Panzers del desabastecimiento, Eduardo Buzzi, dijo con claridad a quien quisiera escucharlo de qué se trataba y de qué se trata actualmente el denominado “conflicto del campo”, es decir, de “desgastar al Gobierno”, para lo cual se había “pintado la cara”. Eso recibe diferentes nombres, como “clima destituyente” o “golpe suave”. Claro está que, con el desgaste del Gobierno, el camino queda abierto para la desaparición de todas las retenciones, como sueña la inefable Carrió.

Las medidas que tomó el Gobierno no necesariamente son las mejores, pero no se puede dudar de que las bajas en las retenciones de trigo, maíz, frutas y verduras son medidas que favorecen la producción de elementos que son absolutamente necesarios para el consumo de la población. Se puede discutir sobre el alcance de esas medidas, pero lo que no se puede hacer es rechazarlas de plano como lo hace la denominada Mesa de Enlace.

Esta mesa hace algo más que rechazar las medidas. Directamente, afirma que “en lugar de estimularlo, desincentivan al productor, harto ya de ofensas y mentiras”. La mesa lucha para que se rebajen las retenciones, pero cuando éstas se rebajan, afirma que “desincentivan” al productor, agregando lo de “ofensas y mentiras” que no se especifican.

En la rebaja de retenciones no está contemplada la soja. Esta es, tal vez, la mejor medida que ha tomado el Gobierno, porque la sojización del campo es una de las peores pestes que azotan al país, y bajar las retenciones a ese producto es lo mismo que impulsarlo. El Gobierno, pese a sus errores anteriores al respecto, no puede impulsar la sojización que ya nos ha hecho tanto mal.

Las tropas de Alfredo De Angeli, las mismas que pintaron de negro el busto de Evita, recomenzaron con los cortes de ruta, la gimnasia que más les gusta. En De Angeli aparece con claridad una de las contradicciones de que está lleno el lockout patronal. Efectivamente, por una parte lidera la Asamblea de Gualeguaychú que se opone a la contaminación de la pastera Botnia, pero, por otra, contamina los campos de la zona con la soja. La muerte de los pájaros en esa zona no se debe a Botnia, sino a la soja.

La UCR, el PRO y la Coalición Cívica, heterogéneo agrupamiento de derecha, en sus incursiones de apoyo a las corporaciones agrarias, esperando de ello una buena acumulación de votos, han recurrido a la psicología para explicar las medidas que toma el Gobierno. “Son insuficientes y realizadas desde el rencor”, es su dictamen psico-político.

Lo que a esta altura del conflicto debe estar claro es que para las corporaciones agrarias, que se autodenominan “campo”, no hay solución por más medidas que se tomen a su favor, porque lo que se busca es el sometimiento no sólo del Gobierno, sino del Estado, Buzzi dixit.
Por Rubén Dri
Pagina/12 26/12/2008

1 dic 2008

Sueño Rural

El titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, aseguró ayer que las palabras de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, respaldando las retenciones a las exportaciones demuestran que ha sido “disciplinada desde el máximo poder”, y volvió a reclamar que la flamante funcionaria tenga “autonomía y poder suficiente para diseñar políticas que solucionen los problemas del sector”. Apenas se conoció la designación, el dirigente elogió el nombramiento, pues sabe que tiene mayores coincidencias con Giorgi que con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, e incluso que con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, pedir que los ministros tengan autonomía para diseñar sus planes responde a una concepción tecnocrática ingenua, según la cual los funcionarios le deberían decir a la Presidenta lo que se debe hacer legitimados en un supuesto saber técnico desideologizado y no poner su conocimiento al servicio de ésta para tratar de cumplir las directivas que les formula.

Hace tiempo que Biolcati y sus colegas del campo viven esperando que Cristina Fernández de Kirchner delegue poder en ministros que supuestamente son más liberales que ella. Primero depositaron su esperanza en Martín Lousteau, luego en Alberto Fernández, después en Carlos Cheppi y ahora en Débora Giorgi, quien cuando se desempeñaba como ministra de la Producción de la provincia de Buenos Aires cuestionaba por lo bajo la intervención del gobierno nacional en el mercado de granos y carnes.

El sueño de los ruralistas es una secretaría de Agricultura, un Ministerio sería mejor aún, que responda a sus directivas y los represente ante el gobierno. No pueden conceptualizar la posibilidad de que sea al revés. Ven a sus campos como un enclave diferenciado del resto del país y reclaman soberanía para diseñar “sus” políticas. Cuando esa delegación de poder no se produce empiezan a hablar de “disciplinamiento”, como si fuera algo negativo, y piden “autonomía”, soñando con la independencia que les permita gobernar.
Por Fernando Krakowiak
Pagina/12-01/12/08

5 oct 2008

La vaca atada

El líder de la nueva agresión de las cámaras patronales agropecuarias, Hugo Biolcati, es uno de los grandes beneficiarios del régimen de compensaciones establecido en 2007. Desde entonces, el poderoso tambero ha percibido 750 mil pesos. Las transferencias no se interrumpieron ni siquiera cuando fue a cacerolear a la quinta de Olivos. Se entiende mejor por qué se ofusca cuando le preguntan por los números de su actividad.

Por Horacio Verbitsky

El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, es uno de los principales perceptores de subsidios estatales, dentro del régimen de compensaciones a los productores agropecuarios. Biolcati es propietario de grandes tambos, junto con sus hermanos y sus hijos. Sus tambos El Broquel y Estancias La Dorita han recibido 750 mil pesos de compensaciones desde que se puso en práctica este sistema en 2007. Esos tambos están entre los principales proveedores de la transnacional suiza Nestlé en todo el mundo. Así se comprende mejor la hostilidad de uno de los promotores de la politización de un reclamo sectorial cuando se le pregunta por los números de su explotación.

Biolcati sucedió en la Rural a Luciano Miguens, de quien había sido vicepresidente durante tres períodos de dos años. Ese lapso coincidió con los seis años de mayor rentabilidad del sector agropecuario. Antes, Biolcati había dirigido las entidades representativas de los tamberos. Fue uno de los impulsores de las medidas de fuerza reiniciadas el viernes por las cuatro cámaras patronales agropecuarias. Es uno de los dirigentes más inclinados a relegar las demandas sectoriales por ataques personales contra los funcionarios del Poder Ejecutivo, desde la presidente CFK hasta el responsable de la oficina de control del comercio agropecuario, Ricardo Echegaray. Tiene una notable sintonía personal con el reelecto jefe de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, de quien valora el ardor con el que defiende los intereses de los grandes productores. Esta semana Buzzi recibió un diploma de honor de la Fundación Konex en su concurso para elegir al mejor dirigente empresario.

A pesar de la cacerola

El tambo El Broquel recibió 178 mil pesos en 2007 y 124 mil en lo que va de 2008, con un total de 302 mil. Los pagos a Estancias La Dorita fueron de 278 mil pesos en 2007 y de 167 mil este año, con un total de 445 mil pesos. Una comprobación llamativa es que en pleno conflicto por las retenciones móviles, entre marzo y julio de este año, el Estado nacional no interrumpió el otorgamiento de compensaciones a los tambos de Biolcati. En marzo, cuando comenzaron los cortes de rutas y el desabastecimiento de productos alimenticios a las grandes ciudades, se le otorgaron compensaciones por 56.000 pesos. En junio, Biolcati fue parte de una manifestación que golpeó cacerolas a las puertas de la residencia presidencial de Olivos. En un comentario posterior al episodio, Biolcati contó que la presidente le dijo “en un tono muy amable” que lo recibiría cuando él quisiera y le indicó que tocara el timbre por la entrada de la calle Villate, “pero venga sin cacerola”. Dijo que le pareció gracioso y lo tomó a bien. No es para menos: ese mes la Oncca asignó a sus establecimientos compensaciones por 91 mil pesos. En julio, cuando Biolcati participó en un acto de la Mesa de Enlace en Palermo junto con la senadora Hilda González de Duhalde, la ex ministra de trabajo Patricia Bullrich y el ex gobernador de Córdoba José De la Sota, y festejó como si fuera un campeonato de fútbol la votación del Senado en contra del proyecto oficial de retenciones móviles, el actual presidente de la Rural recibió 38.000 pesos en compensaciones del aborrecido Estado.

Las transferencias a Biolcati están entre las mayores que se han pagado hasta ahora. En lo que va de este año las compensaciones a los 9600 productores tamberos registrados ascendieron a 203 millones de pesos, con un promedio por cada operador individual de 21 mil pesos. En cambio Biolcati recibió 124 mil pesos por El Broquel y 167 mil por La Dorita, es decir seis y ocho veces más que el promedio. Operadores habituales son aquellos que permanecen en el régimen de compensaciones desde que ingresaron. Otros fueron excluidos por presentar declaraciones juradas inexactas o no cumplir con sus obligaciones tributarias. Pese a su desahogada situación, Biolcati es uno de los dirigentes que han descollado en los vaticinios apocalípticos respecto del futuro de la producción alimentaria en el país y la liquidación de tambos y de vientres. El proyecto de retenciones móviles frustrado por la anterior movilización agromediática procuraba frenar ese proceso, mejorando la rentabilidad relativa de esas actividades respecto de la producción de soja.

El cuadro general

Las transferencias a los tambos de Biolcati forman parte de una política general que se aplica desde marzo de 2007. En el año y medio transcurrido desde entonces, el Estado pagó compensaciones por casi 3500 millones de pesos. Entre enero y setiembre de 2008 se pagaron 2329 millones y el presupuesto enviado al Congreso contempla una partida de 3900 millones en 2009. Para aspirar a las compensaciones es necesario inscribirse en la Oncca. Los requisitos son simples para quienes trabajen dentro de la ley, con declaraciones juradas exactas y pago oportuno de las obligaciones fiscales. Quienes ya han realizado ese trámite son dieciséis mil productores. Los tamberos son los más numerosos: 9600. También hay inscriptos 5500 productores de trigo, 520 empresarios que engordan ganado en corrales llamados feedlots, 400 productores, engordadores o invernadores de porcinos, 96 molinos de trigo, 55 faenadores de aves, 17 establecimientos de la gran industria láctea y cinco de la pequeña y mediana, doce fabricantes y fraccionadores de aceite comestible y seis molinos de harina de maíz. El cuadro 2 contiene el detalle de los operadores y los pagos que reciben.

Tal como ocurrió a partir de marzo, los grandes diarios asociados a la agresión la califican como “paro” o “protesta” y son asombrosamente genéricos a la hora de explicitar sus causas. Clarín y La Nación son socios en Expoagro, la mayor feria agropecuaria del país. Este año se realizaron negocios por no menos de 350 millones de dólares. Según los organizadores hubo ventas por 170 millones de dólares, el Banco de la provincia de Santa Fe otorgó créditos prendarios por 100 millones de dólares y el Galicia por otros 30, el fabricante de tractores John Deere cerró ventas por 35 millones dólares, la empresa alemana Class vendió cosechadoras por 5,6 millones de dólares y Nissan colocó 40 camionetas 4x4, por unos dos millones. El viernes, al anunciar la nueva etapa confrontativa, en que la Sociedad Rural hará flamear las banderas rojas de sus aliados maoístas y trotskistas, La Nación sostuvo en su portada que “el campo comienza un paro de seis días” para “reclamarle al gobierno que ponga fin a la intervención en los mercados de hacienda, granos y lácteos”. En la crónica dice que “las entidades exigen al gobierno liberar el comercio de productos” y suma a ese planteo la “preocupación por la sequía y el desplome de los commodities”. Clarín sostiene que “se reclama al Poder Ejecutivo que modifique su política de ‘pisar’ los precios al productor de la leche, la carne y el trigo, a partir de los controles que llevan a cabo la Oncca y la Secretaría de Comercio Interior”. Pocas veces una medida tan virulenta se adoptó con fundamentos tan imprecisos. En realidad, las cámaras patronales pretenden que el Estado garantice la rentabilidad del productor primario, aunque los precios aumenten y se afecte la seguridad alimentaria. El portazo que dieron al diálogo es llamativo, en un momento de grave crisis internacional que exige a todos una especial prudencia. Respecto de la sequía, es parte del riesgo empresario contra el que en otros lugares del mundo en vez de reclamar al gobierno se contratan seguros. Aun así, el gobierno dispuso la reasignación de una partida de 70 millones de pesos para asistir a los productores más castigados y cuando se declaró el lockout el Banco Nación estaba por anunciar una línea de crédito específica a tasa diferencial. En sus investigaciones históricas, Josep Fontana se refirió a los armadores españoles que en vez de contratar seguros ordenaban rezar misas antes de que sus barcos zarparan de Cádiz.

Cortar sin decirlo

Las entidades impulsan los cortes de rutas pero no lo declaran para evitar causas penales, como las que ya pesan sobre Biolcati y los demás miembros de la Mesa de Enlace en San Nicolás. Ambos diarios incluyen recordatorios sobre el desarrollo de la confrontación a partir de marzo. Ninguno menciona el debate sostenido en los últimos meses dentro de las organizaciones patronales acerca del salto a la política electoral y en qué términos: o la creación de un partido agropecuario o la presentación de candidatos del sector en distintas listas partidarias, para reagruparse una vez electos como bloque transversal. El impulsor de esta última opción es el entrerriano Alfredo De Angeli, quien además plantea realizar una movilización a la sede de la Oncca, pararrayos de todas las abominaciones. Se comprende: su segundo en la Federación Agraria provincial, Juan Echeverría es un evasor fiscal dos veces condenado: por vender cueros a una empresa que no figuraban en su declaración jurada del IVA y por depositar en una cámara frigorífica 114 medias reses sin documentación que acreditara de dónde provenían y quién era su propietario. Cuando lo condenaron, en mayo, adeudaba dos millones y medio de pesos.

Volvé 125, te perdonamos

Por Horacio Verbitsky

Parte del problema que enfrentan las cámaras patronales para explicar a la sociedad las razones de su nueva agresión es que los productores de cereales estarían en mucha mejor situación si la Mesa de Enlace y sus aliados hubieran fracasado el 18 de julio y estuviera vigente la resolución 125 con las modificaciones que le había introducido la Cámara de Diputados. La ventaja sería mayor para los productores más pequeños, de las zonas extrapampeanas. Sólo los mayores productores de soja hubieran sufrido una leve merma de ingresos, lo cual además ratifica la eficiencia de la 125 para contener la expansión sojera. Economistas de instituciones privadas que estudiaron estos números los hicieron llegar al gobierno que, sin embargo, prefirió no difundirlos para no dar pretextos a la escalada de agresión que plantean las cámaras patronales.

El proyecto votado por los diputados establecía compensaciones diferenciales por niveles de producción y distancia de los puertos. Hasta 1500 toneladas anuales de soja o girasol, las primeras 750 toneladas no hubieran tenido aumento y sus retenciones hubieran quedado en el 35 por ciento. Los productores de hasta 750 toneladas no hubieran tenido cambios en sus retenciones. Para quienes produjeran y comercializaran no más de 300 toneladas anuales la compensación hubiera implicado una reducción de la alícuota, al 30 por ciento. Pero además se hubieran pagado reintegros por el transporte de hasta 750 toneladas de soja y girasol, desde las regiones extra-pampeanas y una serie de departamentos de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. El cotejo entre esta solución derrotada el 17 de julio y la situación actual se hizo mediante supuestos muy conservadores:

1. Un productor que no es dueño de la maquinaria agrícola y debe pagar los servicios de labranza y cosecha hasta un 20 por ciento por encima de los costos del contratista.

2. Un rinde efectivo máximo al momento de la cosecha de las zonas más productivas (como el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe para la soja) igual al esperado al momento de la siembra y al de varias campañas anteriores (menos de 34 quintales en las zonas pampeanas).

3. Se toman todos los costos del productor a su valor de reposición y no al costo real que pagó en la siembra o durante la producción. Esto sobreestima, entre otros, los costos de semilla y labranza.

4. También se subestiman los ingresos al suponer que el productor sojero no combina cultivos cuando en realidad en las regiones núcleo se alternan los cultivos.

5. Se excluyen del reintegro por flete los departamentos de la región pampeana que hubieran sido alcanzados por el beneficio.

Proyectando todas estas variables la conclusión es que con los precios internacionales del miércoles 1 de octubre los productores de trigo y maíz hubieran pagado retenciones más bajas y obtenido mayores beneficios, mientras los de girasol y soja hubieran debido pagar retenciones apenas superiores a las vigentes (35,5 y 36,2 por ciento en lugar del actual 35 por ciento).

www.Pagina/12.com.ar

2 oct 2008

Lanzan otro lockout para no perder la costumbre

La protesta comienza el viernes a primera hora y se extenderá hasta el miércoles. No venderán granos ni carne. Habrá actos en distintos pueblos del interior y una movilización al Congreso para el miércoles, donde montarán una carpa.
Las retenciones móviles que supuestamente ponían en jaque la rentabilidad del campo ya no están, pero las entidades rurales decidieron ayer convocar a un nuevo lockout que se extenderá desde la primera hora del viernes a la medianoche del miércoles. No venderán granos ni carne. También están previstos actos en distintos pueblos del interior y una movilización al Congreso para el miércoles, donde un día antes armarán una carpa con organizaciones sociales y partidos de izquierda. Afirman que no cortarán rutas, pero en marzo habían dicho lo mismo y los bloqueos terminaron siendo la característica distintiva de la protesta. Lo que reclaman ahora es una nueva baja de las retenciones, que se autoricen aumentos en los precios del ganado, la leche y el trigo, ayuda estatal para enfrentar la sequía y la flexibilización de las regulaciones que aplica la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca). “En un momento donde la crisis financiera internacional está generando condiciones que no sabemos dónde van a terminar, esta medida de protesta ayuda muy poco al país”, aseguró el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, al conocer la decisión.

La Mesa de Enlace informó que la medida se consensuó luego de no haber recibido respuesta a ninguno de los planteos realizados en la reunión que mantuvieron la semana pasada con el propio Cheppi. Este funcionario había declarado el lunes que el Gobierno estaba evaluando cambios en el régimen de retenciones y la implementación de un paquete de ayuda para los productores afectados por la sequía. Sin embargo, los empresarios igual confirmaron el cese de actividades comerciales, porque desconfían de la voluntad oficial para introducir cambios en la política agropecuaria. En los últimos días habían evaluado la posibilidad de no convocar al “paro” para no perjudicar a quienes venden productos perecederos y hacienda proveniente de la zona de sequía, pero luego resolvieron ese punto al exceptuarlos de la medida.

“Si el Gobierno se comunica con nosotros antes o durante la protesta evaluaremos la situación, pero no vamos a reunirnos para tomar café y darnos besos en la mejilla. Queremos soluciones concretas”, aseguró el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati. Al defender la vuelta al lockout, sostuvo que “no se puede desconocer el agravamiento de la situación de los productores por el alza de costos, ligada a los precios del petróleo, y la caída de precios internacionales por la crisis financiera mundial”. Resulta llamativa la mención de Biolcati sobre el supuesto impacto que está provocando el precio del petróleo en los costos del sector, pues cuando los productores levantaron el último lockout el crudo rozaba los 140 dólares y ayer cerró a 100.

En una conferencia de prensa brindada en Casa de Gobierno, luego de analizar la situación con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Cheppi criticó la decisión de las entidades del agro. “No la esperábamos. Nos reunimos la semana pasada, y habíamos abierto la posibilidad para volver a encontrarnos esta semana”, sostuvo. Luego se mostró preocupado por el impacto que puede llegar a tener la protesta en el contexto actual de crisis financiera internacional. El titular de la Oncca, Ricardo Echegaray, fue mucho más duro. “Dimos pruebas de que queremos cambiar la política agropecuaria para beneficiar a los que trabajan en el campo. La mayoría de los integrantes de la Mesa de Enlace viven de lo que produce el campo, pero no trabajan en el campo”, remarcó.

Los ruralistas piden una baja adicional de las retenciones a las exportaciones y aumentos en los precios de la carne, la leche y el trigo. Al igual que durante el lockout anterior, sostienen que pierden plata, pero no hay estudios que avalen sus dichos. Por ejemplo, actualmente los productores están cobrando 1,045 por cada litro de leche. El pago equivale a 33 centavos de dólar, 60 por ciento más que los 21 centavos que percibían en el mejor momento de la década del ’90, con la economía dolarizada. Ese ingreso les garantiza una rentabilidad del 30 por ciento a los tamberos del oeste de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y la provincia de Córdoba, según datos de la revista especializada Márgenes Agropecuarios. Obviamente, hay unidades productivas de zonas marginales que son más pequeñas e ineficientes, pero en lugar de pedir que se atiendan esas situaciones particulares reclaman que se les pague 1,30 peso a todos.

También cuestionan la regulación que ejerce el Estado a través de la Oncca. Luciano Miguens afirmó dos días antes de abandonar la presidencia de la Sociedad Rural que Cheppi “tendría en forma urgente que empezar a limitar las funciones de la Oncca hasta hacerla desaparecer”. Carbap se sumó el lunes a las críticas al cuestionar “los manejos tendientes a condicionar, desalentar e impedir el normal desenvolvimiento de la actividad productiva y comercial” y ayer la Mesa de Enlace volvió a insistir con el tema al incluir entre los motivos que llevaron al lockout “la normativa regulatoria distorsiva”. Desde la Oncca respondieron a través de un comunicado que la entidad “no está para cuidar los intereses de aquellos que se resisten a estar en regla”.

Además de formular reivindicaciones sectoriales, la Mesa de Enlace expresó ayer que está articulando acciones con la Corriente Clasista y Combativa, la Federación de Tierra y Vivienda Disidente y el Movimiento Socialista de los Trabajadores, entre otras organizaciones. “Hemos decidido converger en el reclamo de un presupuesto federal al servicio de la gente porque queremos un país distinto”, aseguró el titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, uno de los que más se esfuerza por revestir sus acciones a favor de los empresarios sojeros con un discurso social de centroizquierda, a tono con sus aspiraciones políticas. Esas acciones conjuntas incluirán el armado de una carpa en la Plaza del Congreso el próximo martes.
Por Fernando Krakowiak
fkrakowiak@pagina12.com.ar

Reflexiones sobre el regreso del lockout
Pagina12(01/10/08)

El peor momento

“Con este nuevo lockout, la Mesa de Enlace está expresando un brutal desconocimiento del sentido de la oportunidad que tan bien habían interpretado anteriormente. Ahora, en cambio, muestran su verdadera hilacha a las masas urbanas medias y bajas que, en un momento de crisis financiera global, no van a aceptar que un sector de los más enriquecidos de los últimos años anteponga sus intereses corporativos a los de los asalariados y trabajadores. Esto no es marzo del 2008, cuando los poderes mediáticos, principales instaladores de opinión, no hicieron mención alguna que anticipara lo que estaba sucediendo en el centro del capitalismo mundial, generando un estado de inconsciencia alarmante en las clases menos pudientes. Los errores del oficialismo no justifican que ‘el campo’ se plantee como el principal damnificado en la Argentina actual. Deberían aceptar de una buena vez su rol central en la dependencia económica del país y dejar de preocuparse como siempre por su mero interés elitista. El Gobierno, por su lado, se equivoca al no generar un ámbito de diálogo que obligue a las entidades agrarias a limitarse a lo netamente técnico, desestimulando sus ambiciones políticas. La negociación debe hacerse en la Secretaría de Agricultura, no en el Ejecutivo o en el Congreso. No hay que darles oportunidad de politizar sus reclamos porque eso conduce a un conflicto similar al desatado anteriormente.”

Norma Giarracca- Profesora titular de Sociología Rural (UBA).

Debilitar al Estado

“En el lockout anterior se buscaba el debilitamiento del Estado y, ahora, el objetivo es exactamente el mismo. Pretenden retornar a un país que fue un paraíso para el enriquecimiento oligárquico, pero que sólo significó marginación política y social para los sectores populares. Para estas corporaciones, incluso para la Federación Agraria, en el Estado debe primar la pasividad. Su utopía es el caduco Estado liberal. Además, tan poco respeto tienen por la democracia que ni siquiera tienen el pudor de no elegir en la Sociedad Rural a un golpista como Hugo Biolcatti, que había expresado que en caso de que el Congreso aceptara la ley de retenciones, éste debía disolverse. Existe una conexión de proyecto e intereses entre la derecha ecuatoriana con núcleo en Guayaquil, la de la Media Luna boliviana y la derecha local, que se deciden a atacar casi simultáneamente a gobiernos elegidos y sostenidos por la voluntad popular. No obstante, más allá de las intenciones oligárquicas, no creo que este lockout tenga la incidencia y despliegue en la sociedad que tuvo en aquellos cuatro meses. La clase media no va a aceptar nuevos desabastecimientos. El Gobierno está cometiendo errores, pero debemos contextualizar esas equivocaciones. La falta de un movimiento popular fuerte es un hecho central que explica ciertas limitaciones en cuanto a las políticas de justicia social del kirchnerismo.”

Rubén Dri -Filósofo, profesor consulto en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA)

26 jul 2008

Borrador de balance

Ensayemos, telegráficamente:

1. El movimiento de la “derecha campestre” (incluyendo sus socios secretos de las grandes industrias multinacionales del agrobusiness, de los más concentrados medios de comunicación, etc.) no discutió principalmente las retenciones ni los cambios que pudiera votar el Congreso. Discutió la lógica social de las futuras rentas y, en esa vía, el poder político. Desde el principio, un conglomerado de corporaciones privadas con mezquinos intereses particulares se arrogó una estrategia de “doble poder”, actuando con la soberbia autoritaria de un “Estado dentro del Estado”: cortando rutas, requisando transportes, decidiendo quién comía y quién no en el país, creando desabastecimiento y contribuyendo a la inflación, poniendo en cuestión las instituciones mientras blandían cínicamente la “Constitución”, “escrachando”, “caceroleando” y agrediendo a todo aquel que osara discutirlos (incluyendo diputados y senadores legítimamente electos, nos gusten o no), fantaseando con la destitución del Gobierno, engañando a la población con mitos absurdos y anacrónicos como la oposición entre la Capital y el Interior, el falso “federalismo” (cuando las capitales de la renta especulativa de la soja y afines no están en Buenos Aires, Santa Fe o Entre Ríos, sino en las bolsas de Nueva York, Tokio, Londres o Hong Kong). Y, para colmo, apropiándose de paso de los símbolos de la “patria” y “ninguneando” con un lenguaje repugnantemente racista y clasista a los “negros”. Todo esto es absolutamente intolerable para cualquier sociedad que quiera conservar, ya no digamos su racionalidad democrática, sino su dignidad. Contra esto había que posicionarse sin equívocos.

2. Esto fue posible porque la derecha campestre “olió” que se precipitaba el gran debate nacional por la redistribución. Néstor había cumplido la etapa de acumulación, y mucha gente sintió que ahora correspondía la de “reparto”. No fue así. El gobierno K no tuvo siquiera un plan “nacionalburgués” alternativo al modelo de acumulación heredado de la catástrofe del 2001/2002. Eso, que hubiera sido perfectamente posible sin “sacar los pies del plato” (tenían el dinero, los votos y la legitimidad), le hizo perder base social de sustentación. La medida aislada de la 125 le dio a la derecha el pretexto perfecto para anticiparse a una posible demanda social más amplia, y pelear por que la lógica de la distribución de la renta se armara bajo su “agenda”. El Gobierno quedó desconcertado ante la desproporción de la reacción de aquellos que imaginaba, al menos en parte, como sus “socios”. El Gobierno –se piense lo que se piense de algunos tímidos ensayos de reforma en aspectos parciales– no tocó las estructuras profundas del poder económico (e incluso, en algunos casos, montó sobre ellas su proyecto de acumulación): ni la especulación financiera, ni el regresivo sistema impositivo, ni la desnacionalización energética y minera, ni las grandes multinacionales agroindustriales, ni los oligopolios de comercialización, ni las licencias leoninas de los medios de comunicación, ni por supuesto la nueva “patria sojera”. ¿Por qué, pues, le hicieron todo esto? Justamente, porque estas inconsistencias lo debilitaron. Y la derecha argentina no está acostumbrada a “negociar” con gobiernos débiles, sino a voltearlos o, al menos, volverlos irrelevantes. Súmense a esto las complicaciones de los recientes meses en la situación latinoamericana, y de América del Sur en particular –y muy en especial la feroz ofensiva secesionis-ta/oligárquica en la vecina Bolivia– y la mesa está servida.

3. Tiene que quedar perfectamente claro que la derecha “campestre” es, sea o no “nueva”, la base terrenal de la derecha. Ningún arbolito especulativo sobre los “pequeños y mediados productores”, el rol patético de la FAA (patético, pero perfectamente comprensible: son socios en el mismo negocio) y de ciertas izquierdas despistadas, de la pequeña burguesía urbana, o lo que fuere, puede tapar el bosque de cuál fue la verdadera orientación hegemónica del movimiento. Los ideólogos son los mismos que estuvieron detrás de todos los golpes de Estado, incluido, y sobre todo, el último, que provocó 30.000 desaparecidos. No había argumento, por más bizantino que fuera, que justificara a ninguna persona “de bien” estar de ese lado. Mucho menos cuando el objetivo último, como ya ha quedado perfectamente establecido, era la deslegitimación del Estado (con este o con cualquier otro gobierno) para intervenir en la economía y regular la distribución de la riqueza. No fue, por supuesto, un movimiento “contrarrevolucionario”, porque no había ninguna revolución en marcha. Pero es un movimiento profundamente reaccionario, una ofensiva de clase contra la mayoría de la sociedad, y en particular contra los sectores más desprotegidos y necesitados. Se trataba de arrancar de raíz todo potencial debate social sobre el “modelo” de país, que esta crisis podía muy bien haber desatado, y que es necesario y urgente que se desate.

4. Por lo tanto, era equivocado, a nuestro modesto juicio, decir que aquí se trataba de elegir entre “lo que hay” y “lo peor”. Era igualmente equivocado (no) elegir porque “ni los unos ni los otros, sino todo lo contrario”. Era irresponsable, en medio de una crisis que podía terminar –y terminó– muy mal, lavarse las manos. Posicionarse claramente contra la derecha campestre no era un acto en defensa del Gobierno: era un acto en defensa propia, y de la sociedad argentina. Y era una apuesta a que los sectores populares, en el curso de una práctica de democracia de masas activa, pusiera en debate público la cuestión radical del “modelo de país”, exigiéndole también al Gobierno una definición clara. Nada de esto se pudo hacer antes de que ganara la derecha, en primer lugar porque la autodebilitación del Gobierno (que estaba incapacitado para darse una política de ruptura seria con sus compromisos previos) le entregó a la derecha todas las armas de la movilización de masas, incluidos los medios; en segundo lugar, por la propia fragmentación del campo popular, que impidió la elaboración de una política de autonomía crítica que enfrentara, masivamente y en la calle, la agresión de la derecha, y al mismo tiempo le exigiera al Gobierno un cambio de rumbo. Es a estos factores, y no al voto de Cobos (un pobre oportunista que no tiene suficiente imaginación para “traicionar” a nadie), a los que hay que atribuir la “derrota”, que no es la del Gobierno tanto como la de una (por ahora perdida) oportunidad de poner en radical discusión un proyecto social de nación sobre la recuperación de sus bases materiales.

5. Sin duda, hay un antes y un después. Con el triunfo de la derecha campestre se han dado las condiciones para producir el sentido común de que “los que mandan” son las corporaciones privadas y no las autoridades políticas electas. Insistamos: eso no es un problema sólo para este gobierno, sino para toda la sociedad, se sienta o no representada por el Gobierno. Es un retroceso gigantesco, del cual se tardará mucho tiempo en recuperarse. El discurso neoliberal de la “patria” agroexportadora –con todas sus consecuencias económicas, políticas y sociales, y ahora encima con “base de masas”– volverá a reinar sin competencia seria sobre el fondo del terror que circula ahora en el “carril exclusivo” de la economía. Las palabras que creíamos haber recuperado –“política”, “redistribución”, “justicia social” y ni qué hablar de “lucha de clases”– volverán a intentar licuarse en la jerga aparentemente anodina de una “psicología” economicista que disfraza los intereses locales y globales del verdadero poder. Sin embargo, los cuatro meses en que volvieron a circular no pueden haber sido totalmente en vano, no pueden no haber dejado su sedimento. Habrá que recomenzar la “batalla cultural” (y la social, y la política) desde otro lugar. Abriendo el espacio de una terrenalidad nueva en el cuerpo de cada argentino.

Eduardo Grüner - León Rozitchner (Fuente: Página 12 – 20.07.2008)

de la pag. http://www.iade.org.a

22 jul 2008

Si, la gata flora, igualito...

y yo ya se los dije, son unos bobos:la 125 beneficiaba a los del campo.
Bobos?... o vendidos?

SI SE LAS PONEN GRITAN SI SE LAS SACAN LLORAN...a las retenciones:
Despues de armar semejante "enchastro" en el país, cortando rutas, desabasteciendo, generando caos social, Buzzi dice que "ahora el productor más chico está peor que hace una semana”.
Mientras Cleto Cobos daba su ambiguo y temeroso veredicto ("mi voto no es positivo"), el jefe de la Federación Agraria, pasó de la euforia a la triste realidad para su sector.

Después de haber hablado ante las masas de gordas de recoleta y banderas rojas de la "izquierda boba" de la Argentina, se dió por enterado que el resultado lo dejaba mucho peor a él y a sus representados frente a la nueva realidad. Mientras Miguens y Llambías podían volver a sus entidades y decirle a sus socios que "lo habían logrado", Buzzi tendría que sentarse en la mesa de la entidad y plantear que "la lucha recién comenzaba".
A esas horas de la madrugada, la situación era el peor de los mundos posibles para Buzzi, porque además que todavía regía la Resolución 125, se habían "caído" todas las compensaciones y mejoras que habían introducido los diputados.
Por lo tanto, la firma del Decreto presidencial que regresaba todo a Noviembre de 2007 fue una bocanada de aire fresco para Buzzi que se veía venir una andanada de críticas desde Gualeguaychú.
Igualmente, sus "socios" de la junta de enlace fueron claros: "el conflicto ha terminado". Miguens ya está más preocupado por los pormenores de la exposición de la Rural, ya que tenían que recibir a los invitados. Al primer toro que bajó del camión jaula lo llamaron "Cleto", pero - por esas cosas del destino - bajó llevado del hocico por un señor "Néstor K(rausse)".
El respeto de la palabra empeñada hizo que hoy la 125 no exista más. La presidenta Cristina Fernández cumplió con lo prometido y destrabó - por ahora - el conflicto. Desde el lado del "campo", en la Federación Agraria culpan de la situación desventajosa en que quedaron al famoso piquetero que recorría el país en avioneta prestada: Alfredo De Angeli.
Estas voces - que no son pocas - se quejan porque era él quien insistía con "volver todo al 10 de marzo". Por culpa de este discurso mediático que construyó para no olvidarlo, y repitió de memoria en cuanto programa lo invitaron, llevó a que los productores más chicos perdieran las compensaciones, 30% de retenciones y subsidio al flete.

¿Como le dicen a esto?... GATAFLORISMO.
http://jovenescacharienses.blogspot.com

Final a medias del conflicto

Y bien…se derogo la famosa resolucion 125 del PEN que tanto drama causo en este país desde marzo/08. No obstante y sin dejar de reconocer que realmente beneficiaba a los sojeros y no desalentaba el monocultivo, es necesario leer algunas interesantes reflexiones sobre el cierre parcial de este capitulo nefasto(como tantos otros) de nuestra historia:

Patria Sociedad Anónima (Por Mario Rapoport *)

En un país de memoria frágil pero de ingenio rápido aún repercuten frases que tuvieron gran popularidad y revelan quiénes fueron los principales beneficiarios de políticas económicas implementadas en décadas recientes. Tal el caso de la llamada “patria contratista”, que se refiere a aquellos que hicieron negocios lucrativos aprovechando favores públicos por medio de contratos con el Estado. O el de la no menos notoria “patria financiera”, que señala a quienes la política de Martínez de Hoz, el endeudamiento externo y la convertibilidad les permitieron amasar grandes fortunas a través de maniobras puramente especulativas.

Ambos casos tuvieron un antecedente importante, porque sirvió para modelar institucional y económicamente el país que heredamos y las “patrias” subsiguientes: me refiero a la casi olvidada “patria agropecuaria”, que predominó entre las últimas décadas del siglo XIX y la llegada del peronismo, a mediados de los ’40, pero que influyó también en etapas posteriores. En momentos en que vuelve a hablarse del negocio de las carnes, y de la intervención del Estado en la fijación de sus precios, no es ocioso recordar esa época caracterizada por el predominio de grandes familias de estancieros en la política argentina, la hegemonía de frigoríficos extranjeros en la altamente rentable industria de la carne y la existencia de un comprador casi exclusivo para sus productos, el Reino Unido.

Esto dio lugar a luchas por la fijación de precios, sobre todo por parte de los frigoríficos y de éstos en alianza con los más grandes ganaderos, los “invernadores”, denominadas significativamente “guerra de carnes”. Los conflictos principales eran entre los frigoríficos norteamericanos y los ingleses, que querían mayores porciones del mercado británico y, en función de eso, determinaban los precios para la compra de ganado a los productores locales y para la venta interna y en el exterior. Esta competencia terminaba generalmente con un acuerdo entre los frigoríficos, denominado “pool”, que incluso perjudicaba a muchos ganaderos. La cuestión llegó a un punto tal que en 1929, la Sociedad Rural Argentina (SRA), principal institución representativa el sector, publicó un informe en el que se criticaba la conducta de las empresas extranjeras y se solicitaba la intervención directa del Estado en la determinación de los precios de las carnes.

Aunque a la Argentina se la conocía entonces como el “granero del mundo”, una de las “zonceras” de nuestro lenguaje criticadas por Jauretche, eran los ganaderos y no los agricultores (en su inmensa mayoría arrendatarios) los que poseían las tierras y tenían en el negocio de las carnes sus mayores ganancias. Tal fue así que cuando EE.UU., por razones pretendidamente sanitarias, impidió la entrada de carnes argentinas en el mercado norteamericano en 1926, la SRA lanzó el lema “comprar a quienes nos compran”, orientando más aún el comercio argentino hacia Gran Bretaña. Este curso de acción se expresó plenamente con la crisis mundial de los años ’30, cuando cayeron las exportaciones cárnicas y los británicos establecieron nuevamente el sistema de preferencias imperiales, que pretendía excluir a terceros países –fuera del imperio– de su comercio exterior. Entonces, los grandes ganaderos empujaron, en 1933, al gobierno conservador de Justo para que firme en Londres el Pacto Roca-Runciman. Este humillante convenio establecía, a cambio de mantener una menguada cuota de exportación de carnes en el mercado británico, concesiones de todo tipo, comerciales y económicas, en beneficio de los intereses del gobierno de Su Majestad, de cuyo imperio económico la elite argentina se sentía parte integrante, según un conocido discurso del vicepresidente Roca.

Pero eso no bastó y la creación de la Junta Nacional de Carnes permitió en forma directa la intervención del Estado, que empezó a comprar a los ganaderos a precios mayores que los internacionales, entonces deprimidos, haciéndose cargo de las pérdidas. Un momento culminante fue el trágico debate en el Congreso de la Nación, en 1935. Allí, el senador Lisandro de la Torre denunció el Pacto Roca-Runciman y diversas maniobras ilícitas de los frigoríficos y tuvo como respuesta el asesinato, en plena sesión parlamentaria, de su colega y amigo Enzo Bordabehere.

Los ganaderos volvieron a hacer “patria” cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, aceptaron la venta de carnes al Reino Unido a cambio de libras “bloqueadas” en Londres, lo que sir Wiston Churchill agradeció rechazando las presiones de EE.UU. para que su gobierno no compre más carnes a un país considerado “fascista”.

Si la llegada del peronismo al poder licuó en parte el poder de los ganaderos, mientras se profundizaba el proceso de industrialización, el derrocamiento de Perón y las crisis de balanzas de pagos a fin de sostener ese proceso, hicieron de la oferta agropecuaria un elemento clave para obtener divisas. Pero esa oferta era altamente inelástica y la mayor rentabilidad y producción del sector requerían sucesivas devaluaciones, que desataban procesos inflacionarios y, en particular, alzas en los precios de los alimentos y de las carnes.

Aun bajo un gobierno militar, el plan Krieger Vasena procuró solucionar el problema de los efectos de una nueva y brusca devaluación estableciendo fuertes retenciones a los productos del agro, entre ellos los cárnicos, pero esto terminó produciendo una disminución de los stocks ganaderos, la restricción de la oferta y un nuevo crecimiento de los precios en el mercado interno, que llevó más tarde a establecer una veda en el consumo de carnes.

Estos episodios muestran que la “patria agropecuaria” –y por muchos años el lema de los Anales de la Sociedad Rural Argentina fue “cultivar el suelo es servir a la patria”– no era tampoco el tipo de patria a la que aspiraban Belgrano, Moreno o San Martín. Es curioso, en todo caso, que se hable peyorativamente de patria para referirse a la identificación del país con intereses corporativos, nacionales o extranjeros, y se la niegue como término que exprese intereses nacionales, es decir, los de la inmensa mayoría de la población. En momentos en que asistimos a un proceso de fuerte recuperación económica, el problema crucial pasa por mejorar la distribución de los ingresos. Para lo cual es necesario reducir los elevados niveles de pobreza e indigencia que todavía tenemos y que cualquier proceso inflacionario contribuye a acentuar. Ahora, ésta es la única forma verdadera de servir a la patria.

*(Historiador y economista) pagina12. 20/08/2008

El nuevo escenario (Por Edgardo Form)

Hay que asumirlo: la sociedad argentina está dividida. Esa es la realidad. Hay fracturas históricas que persisten y hasta se han profundizado en vísperas de celebrar el Bicentenario de la patria.

Esta es una de las conclusiones que podemos extraer del agobiante conflicto iniciado el 11 de marzo último y cerrado, parcialmente, con el rechazo del Senado al proyecto del Poder Ejecutivo sobre retenciones móviles.

A lo largo de estos meses de tensiones crecientes, confrontaciones callejeras, demostración de fuerzas en uno y otro lado del mapa político, se puso en evidencia, por si hacían falta pruebas concretas, que no hay un proyecto de Nación compartido por todos o, al menos, la mayoría de los hombres y las mujeres que habitan el generoso y extenso territorio de la República.

Si tomamos los resultados de las votaciones en ambas cámaras del Congreso Nacional como una muestra representativa de los modelos en debate, podríamos convenir que la línea divisoria fragmenta en dos grandes bloques el agrupamiento de la ciudadanía. Obviamente, esto es una simplificación cuantitativa con fines didácticos, es la fotografía de un instante, pero no es fatal que persista inmutable en el tiempo. Hay mucha confusión, deliberadamente inducida por sectores de la oposición o producto de graves errores en el manejo informativo del gobierno

Lo cierto es que, más allá de las precisiones estadísticas, queda claro que estamos ante un escenario sumamente complejo, en primer lugar para la gobernabilidad del país. Esto hace prever renovadas turbulencias generadas por la puja distributiva, variadas alianzas y coaliciones con vistas a las elecciones legislativas del año próximo y, seguramente, un clima enrarecido por la prédica sistemática de los multimedios periodísticos, acerca de cuyo papel en todo este proceso será necesario reflexionar en profundidad. “Los medios agitan miedos”, han dicho con acierto los más de mil quinientos intelectuales congregados en el espacio Carta Abierta.

A propósito, el surgimiento de esta novedosa forma de organización y expresión pública de las más variados y lúcidos exponentes de la intelectualidad argentina, es uno de los hechos más estimulantes de los últimos tiempos. En buena hora se han dado cita la mayoría de los mejores cerebros contemporáneos, para estimular el pensamiento crítico, interpretar los cambios profundos que se vienen produciendo en el terreno político, económico, social y cultural de la sociedad y, sobre todo, contribuir a transformar la realidad.

Otro de los datos clave que debemos consignar en este comentario, es la configuración de lo que se ha denominado “la nueva derecha”. ¿Cuál es la novedad? Veamos: históricamente, los sectores del privilegio simbolizados por una entidad emblemática como la Sociedad Rural Argentina, acudían a las Fuerzas Armadas para restaurar el orden conservador, interrumpir el funcionamiento de las instituciones republicanas y poner al frente del país a sus testaferros o representantes más genuinos. Sin ir demasiado lejos hacia el pasado, recordemos el 24 de marzo de 1976, cuando se instaura la dictadura genocida y su ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz.

Ahora estamos frente a un fenómeno diferente: el entramado de organizaciones representativas del gran capital, junto con referentes de los sectores medios urbanos y rurales, articulados con el respaldo y la promoción de las cadenas oligopólicas de diarios, radios y emisoras de TV y – he aquí lo novedoso – la presencia de masas en las calles, plazas y rutas del país, donde comparten escarapelas y consignas productores de la Pampa Húmeda con personas y agrupaciones ubicadas en las antípodas de la pirámide social.

A lo largo de estos interminables días de conflicto, simplificado por los expertos comunicacionales como “el campo versus el gobierno”, el núcleo duro del debate estuvo centrado en dos modelos contrapuestos: o la economía la conduce el Estado o lo hace el mercado. Claro está que no todos los ciudadanos interpretaron el sentido de la disputa en esos términos. Recordemos que al comienzo de la contienda, tal como lo señaló acertadamente el IMFC (Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos) en una solicitada, la medida gubernamental no tuvo en cuenta la heterogeneidad de los productores agropecuarios y cometió el desacierto de no segmentarlos a la hora de aplicar las retenciones.

Pero cabe reiterar que la alternativa Estado o mercado está en la esencia de la discusión que se llevó a cabo (y continuará hasta donde nos llega la mirada), en algunos casos con argumentos serios y fundados, y en muchos otros con prejuicios y odios, fomentados por variados referentes mediáticos y una gramática periodística dirigida a estimular las más bajas pasiones y los viejos antagonismos.

Hemos constatado una vez más que frente a los planteos contaminados por la bronca y la irracionalidad, no funcionan las explicaciones sensatas. Uno puede construir las mejores ideas, plantear la necesidad de impulsar un proyecto de Nación que garantice el bienestar de todos sus habitantes, que para distribuir la riqueza con equidad es necesario contar con políticas públicas eficaces, que donde hay una necesidad existe un derecho, en fin, que otro país y otro mundo son posibles. Pero si el interlocutor ha sido víctima de la jibarización ideológica practicada por los inefables movileros de la televisión, lo más probable es que no nos entienda y termine respondiendo con alguna de las zonceras de las que hablaba Arturo Jauretche. Así de difícil es la batalla cultural en la que estamos inmersos, pero hay que persistir con paciencia y perseverancia.

Lo cierto es que se ha instalado una crisis política y no podemos descartar que algunos sectores intenten aprovechar la coyuntura con fines desestabilizadores, lo cual debería mantener a la ciudadanía democrática en estado de alerta. Sin perjuicio del derecho al disenso, que debe ser celosamente preservado, lo que no puede admitirse bajo ningún concepto es cualquier forma de cuestionamiento al sistema constitucional.

En conclusión y sin ánimo alguno de simplificar el panorama, es oportuno recordar la consigna acuñada por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos allá por 1987, en circunstancias difíciles para el país, con acechanzas sobre las instituciones y la vigencia constitucional. Por entonces dijimos y vale reiterarlo: “La democracia se defiende con participación popular, solidaridad y justicia social”.

http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=2505

4 jul 2008

MISIONES ENVENENADA

Malformaciones en Misiones por uso de Agrotóxicos :Cinco de cada 1000 Niños Misioneros Padecen Malformaciones por Causa de los Agrotóxicos

En Misiones, 5 de cada 1000 niños nacen afectados de Meliomeningocele, una malformación del sistema nervioso central. Los casos se reiteran en las zonas tabacaleras y papeleras, donde se usan agrotóxicos, y el problema se traslada a todo el ambiente, con la degradación del suelo, la contaminación del aire y el envenenamiento de los cursos de agua. La provincia cuenta con una norma creada para evitar estas situaciones, la Ley de Agrotóxicos 2980, que debe ser aplicada por el Ministerio de Ecología.

Los problemas de salud quedaron demostrados por las investigaciones que lleva adelante el doctor Juan Carlos Demaio, ex/jefe de cirugía del hospital provincial Ramón Madariaga. Sin presupuesto y contra los intereses de tabacaleras y papeleras, alertó a tomar conciencia y parar de una vez con el uso indiscriminado de agrotóxicos que mal forman el futuro. Cabe tener en cuenta que en Misiones se estima que cerca del 13% de su población tiene alguna discapacidad, duplicando casi la media nacional. Este alerta se produjo en el marco de las Terceras Jornadas de Discapacidad y Derechos Humanos que, organizadas por la CTA, PAMI y la Secretaría de Derechos Humanos tuvieron lugar en Posadas, Misiones. Las investigaciones de Demaio comenzaron con la detección de un gran número de chicos con malformaciones del sistema nervioso central, llamada mioelomelingocele (MMC), que implica que nazcan con la medula abierta, quedando con incontinencia urinaria, fecal y trastornos motores de miembros inferiores. Ante esta detección en 1987 creó el Centro de Investigación, Estudio y Tratamiento de Enfermedades Malformativas de Misiones, que comenzó por identificar en qué zonas habían sido gestados los niños afectados ya que esta malformación se provoca en los 28 días de gestación. "Luego de visitar todas las zonas rurales y ver el consumo de agrotóxicos certificamos que nuestros pacientes venían de los lugares donde más agrotóxicos se utilizaban", afirmó. "Son 5 de cada 1000 nacidos los nacen con MMC".

La investigación

Como explicó Demaio, estas investigaciones fueron paralelas a las del genoma humano por lo que se comenzó a buscar en los genes que manejan la detoxificación del medio, cuál podía ser el gen responsable de esta malformación. Trabajaron con niños sin ninguna patología, viendo cómo se comportaba su genoma frente a la presencia de Hidrocarburos Policíclicos Aromáticos que se encuentran como contaminantes, vehículos o en la estructura química principal de muchos plaguicidas que se utilizan en la provincia de Misiones. El resultado fue que los pacientes con MMC tenían una diferencia muy significativa en cuanto al gen estudiado y a las formas mutadas del mismo que le confieren a quien lo porta una susceptibilidad especial a los contaminantes, provocándoles fenómenos de mutagénesis, teratogénesis y toxicidad. La perdida de capacidad de aprendizaje por modificación del genoma humano implica que se sea transmitida a los propios hijos. Todas estas lesiones están contempladas en la ley de agrotóxicos, la cual en su Art. 7 dice que no deben utilizarse aquellos agroquímicos que está prohibido su uso en su país de origen o en un país desarrollado que se haya demostrado que producen las lesiones mencionadas. "Esto se hizo acá, sin presupuesto, sin ayuda y en contra de todos los que financian los proyectos de investigación que les conviene porque esta provincia no se fumiga con la mochila detrás de la espalda, sino con aviones", señaló, y denunció:"Cuando vemos qué presupuesto tiene para Latinoamérica Monsanto, que tiene su gran agencia acá en Posadas, 30 mil millones de dólares son los que invierten en agrotóxicos para que unos pocos sean muy ricos y para que todos los demás seamos discapacitados". En el 2001 fue aprobado un proyecto de ley, por iniciativa de Demaio, sobre el uso de ácido fólico en mujeres en edad gestacional, el cual disminuye el riesgo de MMC. Sin embargo, la ley sigue sin cumplirse.

En Misiones la manipulación de estos venenos está regulado por a Ley de Agrotóxicos 2980. Bajo responsabilidad del Ministerio de Ecología.

La situación en Corrientes

Pesticidas utilizados en plantaciones de tomate en Santa Lucía estarían contaminando napas de agua en esa localidad, según informó el coordinador regional del Instituto de Cultura Popular (INCUPO), Ernesto Estharinger, en diálogo con el diario Momaradu.com.

Santa Lucía, ubicada en el sureste de Corrientes, es una de las localidades de la provincia con mayor desarrollo de plantaciones de tomate. Las napas de agua estarían contaminadas por el uso indebido de pesticidas en tomateras, y en varios productores de la zona se habría registrado síntomas de "envenenamiento" debido al contacto directo con sustancias tóxicas utilizadas en esos cultivos y en los de frutillas y sandías. “Por lo general, la contaminación no actúa en el momento y en forma directa sobre las personas y sí en cambio, producen graves efectos a largo plazo como leucemias o malformaciones congénitas".

La situación se reiteraría en Goya, Lavalle y Bella Vista.

La situación en Paraguay

Paraguay es el tercer exportador y el cuarto productor mundial de soja. El 85% de las semillas plantadas pertenecen a Monsanto. El Ministerio de Salud registró 430 casos de envenenamiento y muerte entre los años 1999 y 2000.

En este contexto, quizás el caso más resonante en Paraguay sea la muerte del niño Silvino Talavera, ocurrida en Pirapey en enero del 2003. Se trata de un caso emblemático porque no es el único caso de campesinos muertos por agrotóxicos en zonas "sojeras" del país, y porque dio origen el primer juicio a productores, condenados a sólo 2 años de cárcel.

“El niño, de tan sólo 11 años falleció luego de 5 días de intensa agonía en el hospital regional de Encarnación. Lo habían trasladado desde su casa, en Pirapeý, donde días atrás él y su hermana habían sido rociados con los herbicidas Roundup y Cipermetrin. Poco después, las investigaciones científicas demostraron que había muerto por intoxicación con los agrotóxicos que usaban los sojeros brasileños de origen alemán Lauro Lautenslager y Herman Schelnder. La familia de Silvino tenía su chacra al lado de las plantaciones de soja” (ABC Color).

Roundup y Cipermetrin, son los herbicidas que intoxicaron a Silvino Talavera y a su hermana que logró sobrevivir, pero tendrá que acarrear las consecuencias de la intoxicación por el resto de su vida. Son dos herbicidas producidos por la multinacional estadounidense Monsanto, poderosa a nivel mundial, productora de semillas transgénicas y agrotóxicos.

Efectos en el ambiente

Con el monocultivo como forma de producción agrícola y forestal predominante, se ha generalizado el uso de los agrotóxicos en la región. Estos venenos dañan los suelos, acuíferos, contaminan el aire y afectan la salud de millones de personas (trabajadores del campo, consumidores y población en general). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que de un total de 3 y 5 millones de casos anuales de agricultores afectados, 40.000 mueren por intoxicaciones agudas y aclara que éstas son sólo parte visible de los daños causados por estos productos.

El impacto ambiental provocado por los pesticidas afecta a todos los seres vivos y no sólo a las denominadas plagas. Al persistir en el ambiente mucho tiempo después de su aplicación, su concentración puede llegar a incrementarse provocando nocivas para el hombre y la naturaleza.

La población en general puede encontrarse expuesta a este tipo de contaminación, no sólo por la degradación del suelo (esterilizan y convierten el suelo en una tierra inerte, ya que anulan la acción de la microfauna y flora necesarias para la conversión, fijación y asimilación de nutrientes de la atmósfera), contaminación el aire y envenenamiento del agua, sino también por el uso doméstico de plaguicidas que provocan constantes intoxicaciones en adultos y sobre todo en niños.

Tipos y forma de contaminación

Los plaguicidas se dividen en dos grandes grupos de riesgo. En el grupo 1 están los que actúan sobre determinados organismos: insecticidas, herbicidas, acaricidas, fungicidas, raticidas, etc. El grupo 2 está determinado por la estructura química de las sustancias con actividad plaguicida que los componen.

Existen varias vías de intoxicación: oral o por inhalación del producto, dérmica por penetración a través de la piel y por ingesta de alimentos contaminados.

En el caso de los alimentos, se citan los siguientes ejemplos:

Hortalizas: Suelen tener restos de pesticidas organoclorados. Además del lavado y la cocción, se debe quitar la cáscara para minimizar riesgos. Tomates y ajíes suelen tener restos de órganofosforados. Lavarlos muy bien antes de consumir. Acelga y espinaca: sólo con una buena cocción se elimina el riesgo de intoxicación.

Frutas: Lavar y pelar muy bien. No ingerir frutas crudas con cáscara.

Cereales: Suelen portar restos de plaguicidas organoclorados. No ingerir estos alimentos sin efectuar antes una buena cocción que minimizará el riesgo.

Carnes, huevos y leche: Deben ingerirse bien cocidos.

Características del grupo 1, denominados órganoclorados: Grupo de compuestos de estructura química muy variada que en común tienen la presencia de cloro en su molécula.

Estos compuestos una vez que penetran en el organismo humano se alojan durante años en los órganos ricos en grasa.

Los síntomas de intoxicación no se presentan de inmediato, sino que se acumulan y llegan a sobrepasar el límite de resistencia del hígado produciendo dolor de cabeza, fatiga, debilidad, mareos, náuseas, sudor, diarreas, pérdida del apetito, pérdida de peso, inflamación de articulaciones, daños irreversibles en la visión, alteración del sistema nervioso, problemas respiratorios, en la sangre y en los huesos, retardo mental, carcinogenicidad, daño reproductivo y muerte.

La intoxicación aguda puede dejar serias secuelas en riñones e hígado, ejemplo: Endosulfán.

Características del grupo 2, denominados órganofosforados: Son de bajo poder residual pero de elevada toxicidad. Los síntomas de intoxicación son: salivación abundante, bradicardia, miosis, hiperemia, parálisis vasomotora, sudoración excesiva, temblores, falta de coordinación muscular, visión borrosa, color de piel rojo amarillento, convulsiones, debilitamiento de la memoria, opresión en el pecho, respiración ruidosa, calambres abdominales y musculares.

Pueden además afectar a los genes provocando malformaciones y deficiencia mental.

Plaguicidas naturales

Para dejar de usar los agrotóxicos que ocasionan muchos daños a los productores rurales, una alternativa es practicar la agroecología, que incluye la elaboración de sustancias preparadas que sirven para prevenir y controlar los organismos vivos sin perjudicar a la naturaleza y conocidas como venenos naturales. Es una técnica viable en pequeñas plantaciones.

¿Qué es la agroecología? Es un sistema de producción donde se aplican prácticas agrícolas que benefician a la naturaleza, como por ejemplo la recuperación y conservación de la fertilidad natural de los suelos. A través de estos métodos se obtienen productos agrícolas más sanos y nutritivos, beneficia a la salud del agricultor y de los que se alimentan de los productos cosechados, no se contamina el suelo, el aire y el agua, además se orienta hacia la conservación de los últimos bosques que existen.

Ventajas de su aplicación:

- No perjudica al agricultor al pulverizar los cultivos.

- No crea resistencia en las plagas.

- No deja residuos tóxicos en los productos cosechados.

- No daña a los insectos benéficos.

- No contamina el aire, el suelo, ni el agua.

- Es más económico que los plaguicidas químicos.

¿Cuáles son?

1) Hojas de tomate

Controla: pulgón, pulguillas (ky, ky’i)

Preparación: machacar ½ kg de hojas de tomate; mezclar con 1 litro de alcohol, y estacionar 4 días.

Aplicación: Mezclar ½ litro del preparado con 20 litros de agua y pulverizar. No usar para tomate, locote, tabaco, ají picante y berenjena.

2) Ajo

Controla: pulgón, pulguillas, arañitas, enfermedades causadas por hongos, burrito, vaquita, marchitamiento de hojas causado por hongos.

Preparación: Machacar 4 cabezas de ajo. Mezclar con 10 litros de agua. Estacionar 5 días.

Aplicación: colar el preparado. Pulverizar la planta. No usar en arvejas, habillas, mantecas y porotos, porque detiene el crecimiento.

3) Ceniza

Controla: burrito, hongos, hormigas rojas y marchitamiento de hojas en general.

Preparación: uso directo.

Aplicación: Aplicar la ceniza directamente sobre la planta, suelo y hormiguero en forma manual.

4) Frutos y hojas de paraíso.

Controla: pulgón, pulguillas, larvas y moscas de la fruta.

Preparación: dejar en remojo 100 gramos de frutos y hojas en 20 litros de agua por 3 días.

Aplicación: colar y pulverizar. Si sobra se puede guardar y volver a usar.

Fuentes: Juliana Ramírez- Red Eco; EcoPortal.Net; Organización Insternacional del Trabajo; diarios ABC Color y Momarandu.com; Barrameda.com.ar; Iberoamérica; Asociación Vida Sana.

http://www.taringa.net, 05/12/2007 posteado por medulac

21 jun 2008

Rehenes de Monsanto

Por Raúl Montenegro *

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías.

Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.

Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires.

Qué duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Qué duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Qué duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.

Qué duro es ver el rostro reseco de doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.

Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos sólo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80 por ciento de los bosques nativos ya fue destrozado y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.

Qué duro es saber que miles de argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el Estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos y que la Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de argentinos que todavía no nacieron.

Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche sólo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro Chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos, las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

* Biólogo. Premio Nobel Alternativo (Estocolmo, Suecia). Profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, montenegro@funam.org.ar

Monsanto, más sobre la patria sojera

Informe de investigación sobre las operaciones de Monsanto en Argentina

11-03-08, Por Sofía Pérez García y Hernán Medina *

Argentina se posiciona como el tercer productor mundial de soja transgénica después de Brasil y Estados Unidos. Este año, la soja batió nuevos records de cosechas. Al mismo tiempo se conoció la muerte de por lo menos 14 indígenas por desnutrición en el norte del país. Paradójicamente, son estas provincias norteñas las que en los últimos 10 años percibieron un mayor avance del monocultivo de la soja. Hambre, exclusión y devastación, los pilares del modelo de la soja.

Ficha técnica de la empresa en Argentina

País de Origen: Estados Unidos

Presencia en el País: provincia de Buenos Aires: Estación Experimental Camet, Estación Experimental Fontezuela(Pergamino), Planta María Eugenia (Rojas), Planta Pergamino, Planta Zárate Composición de Capital: Empresa Transnacional.

Nivel de Inversión: Hacia 2007 contaba con 720 empleados directos y más de 300 empleados indirectos. En época de cosecha se suman 2.500 adicionales.

Violaciones: Manipulación genética de productos naturales, pérdida de la biodiversidad, Monopolio de mercado, violación a la soberanía alimentaria, desplazamiento de pueblos originarios, concentración de la tierra

1. Caracterización de la empresa

1. 1. Historia

Antes de dedicarse a la producción y comercialización de agroquímicos, Monsanto fue una empresa de la industria farmacéutica y alimenticia. Fundada en Estados Unidos en 1901 por John Francis Queeny. Su primer producto fue primer la sacarina.

En 1928 la compañia comienza con su expansión y adquiere empresas de la industria de químicos de goma y para la industria textil, de papel y cuero. Esta expansión continúa diez años después, bajo el nombre de Monsanto Chemical Corp, ingresa en la industria de los plásticos y resinas.

Es a mediados de la década del ‘70 cuando comienza a comercializar el herbicida Roundup, que pasaría a convertirse en el herbicida más vendido del mundo. En 1981 se estableció como foco de investigación estratégico la biotecnología. Casi quince años después varios de sus productos genéticamente modificados son aprobados para su comercialización, ellos son: la soja Roundup Ready, resistente a glifosato; las papas NewLeaf, protegidas contra insectos; y el algodón Bollgard, protegido contra insectos. Unos años más tarde es aprobado también el maíz RoundupReady.

Es en el año 2000 cuando Monsanto decide dedicarse exclusivamente a la industria agroquímica y vende su negocio de endulzantes. En ese entonces avanzan sus investigaciones sobre la genética del arroz, producto que se unirá a sus anteriores descubrimientos.

1. 2. Productos

Los productos agroquímicos que Monsanto ofrece en la actualidad son:

-Roundup Amonio, compuesto por sal monoamónica al 39,6% y cocoamina un surfactante de última generación, tiene la composición del glifosato 360 gr. X litro al igual que el Roundup Classic.

- Roundup FG o Roundup Formulación Granulada, es la nueva presentación de la fórmula líquida de Roundup. Es altamente concentrado y se presenta en gránulos solubles en agua limpia para ser aplicado como pulverizado.

-Roundup Full II

-Roundup UltraMax, una nueva formulación sólida a base de sal monoamónica que a través de la tecnología "Transorb II" y la nueva combinación de aditivos

- Guardián, un herbicida preemergente selectivo especialmente desarrollado para maximizar rendimientos en maíz y el único con protector específico para la total seguridad del cultivo. Está registrado para el control de gramíneas anuales y distintas

- Lightning, es un herbicida selectivo de amplio espectro y acción prolongada, para aplicaciones post-emergentes tempranas en el cultivo del maíz Clearfield.

- Harness, es el herbicida preemergente más efectivo para el control de las malezas anuales gramíneas y algunas latifoliadas en el cultivo de girasol.

Entre los productos híbridos se encuentran DEKLAB maíz, girasol y sorgo.

1. 2.1. Nuevos productos

Según se informó, SmartStax combinará ocho modos de acción en rasgos múltiples, que brindarán protección durante toda la campaña en tres áreas. Una de ellas es la del control de insectos por encima del suelo, que se logra mediante la combinación de la tecnología Herculex I de Dow AgroSciences y el control del barrenador del tallo del maíz de segunda generación de Monsanto (YieldGard VT PRO). En este sentido, SmartStax brindaría la más completa protección contra el barrenador del tallo del maíz, así como también contra insectos establecidos y emergentes, como por ejemplo el gusano del maíz, la oruga cogollera, el gusano cortador y el complejo de orugas cortadoras. Abajo del suelo, SmartStax supuestamente brinda protección contra el gusano de la raíz del maíz. Por último, el nuevo producto ofrece control de malezas. Lo hace mediante la unión del sistema estándar de la industria Roundup Ready 2 de Monsanto y la tolerancia a herbicidas Liberty Link.

1. 3. Presencia en el mundo

Monsanto tiene presencia en los siguientes países: Argentina, Alemania, Australia, Austria, Bangladesh, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, China, Colombia, Croacia, República Checa, Dinamarca, Ecuador, Francia, Grecia, Guatemala, Honduras, Hungría, India, Indonesia, Irlanda, Italia, Japón, Jordania, Kenya, Corea, Malawi, Malasia, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nicaragua, Pakistán, Paraguay, Perú, Filipinas, Polonia, Portugal, Rumania, Rusia, Senegal, Singapur, Eslovaquia, Sudáfrica, España, Sri Lanka, Suecia, Suiza, Taiwán, Tailandia, Turquía, Uganda, Ucrania, Reino Unido, Estados Unidos, Venezuela, Vietnam y Zimbabwe.

Con sede central en St. Louis, Missouri, en los Estados Unidos, emplea a 14.000 personas alrededor del mundo y declara como objetivo “ayudar a alimentar a la creciente población mundial y preservar nuestra naturaleza y medioambiente a través de la más avanzada biotecnología.”

1. 3. 1. Monsanto en Latinoamérica

Como se mencionó anteriormente, la empresa tiene presencia en varios países de Latinoamérica. En 1951 se inicia sus actividades en Brasil, donde instala la primera fábrica de herbicidas en 1976, y cerca de 200 comienza a abrir nuevas fábricas y a adquirir otras empresas.

En México genera más de 400 empleos de manera permanente y alrededor de 6,000 de manera temporal.

1. 3. 2. Monsanto en Argentina

En el año 1956 Monsanto inaugura su primera planta productora de plástico en nuestro país en Zárate, provincia de Buenos Aires. Posteriormente, en el año 1978, procede a abrir una planta de acondicionamiento de semillas híbridas de maíz en Pergamino.

En 1991 la empresa se asocia con PASA, Petroquímica Argentina SA, para formar Unistar, que se tranforma en uno de los principales productores de resina estirénica en Latinoamérica. Cinco años después, cuando Monsanto decide dedicarse exclusivamente a la agroquímica, vende Unistar en su totalidad a PASA.

En 1994 se inaugura una nueva planta de acondicionamiento de semillas hibridas de maíz, en Rojas.

En 1997 se crea una nueva empresa para la producción y comercialización de semillas de algodón mejoradas mediante ingeniería genética, junto con CIAGRO y Delta & Pine Land. Ésta última es adquirida por Monsanto en 1998 cuando a su vez adquiere DEKALB Genetics Corporation. En este mismo año, conforma un Joint Venture con Cargill Inc a nivel mundial.

Es en el año 2000 cuando se inaugura la planta de glifosato iniciada dos años antes y cuando Monsanto se fusiona con al empresa Pharmacia & Upjohn, fusión que sólo dura dos años.

Los años 2003 y 2004 son años importantes, primero se finaliza el remodelación de la planta de Pergamino para la producción y acondicionamiento de semillas de girasol, y segundo se inaugura la Planta de Fontezuela para investigación y desarrollo de semillas y agroquímicos.

En la actualidad, Monsanto divide sus negocios en la Argentina en dos grandes áreas: Agroquímicos, de los cuales se destaca el herbicida Roundup, y Semillas y Biotecnología produciendo tanto semillas convencionales como mejoradas genéticamente a través de la "Biotecnología".

La empresa cuenta con 720 empleados directos y más de 300 empleados indirectos, altamente capacitados a quienes se les sumas, en época de cosecha 2.500 adicionales. Opera desde sus oficinas centrales en Capital Federal, Buenos Aires y se compone de cinco plantas que se dividen en procesadoras de semillas: Planta María Eugenia en Rojas y Planta Pergamino en esa localidad; productora de herbicidas: Planta Zárate; y estaciones experimentales: Estación Experimental Camet y Estación Experimental Fontezuela.

2. Infracciones de Monsanto a las Normas de Naciones Unidas sobre Responsabilidad Social Empresaria

2. 1. ¿Qué son las Normas de la ONU sobre las Responsabilidades de las Empresas Transnacionales y Otras Empresas en la Esfera de los Derechos Humanos?

También conocidas como Normas de la ONU, fueron adoptadas por la Subcomisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos en agosto de 2003. Fueron redactadas en consulta con sindicatos, empresas y ONG. Aunque reconocen el rol fundamental de los Estados en la tarea de garantizar los derechos humanos, las Normas de la ONU identifican las principales responsabilidades de las empresas en ese aspecto, tal como lo marca el Artículo 1. De esta manera, se crea una importante herramienta para las ONG, ayuda a los gobiernos a establecer regímenes regulatorios compatibles y socialmente beneficiosos más allá de las fronteras nacionales, y permiten ser utilizadas como parámetro de la conducta de las empresas, ayudándolas a mejorar su desempeño en el ámbito de los derechos humanos. Las normas permitirán crear condiciones equitativas para todas las empresas, dejando al mismo tiempo amplio espacio para que las empresas más visionarias y progresistas adopten estándares más altos.

Las Normas de la ONU se refieren a las responsabilidades de las empresas en materia de derechos humanos dentro de su ‘esfera de actividad e influencia.’ Las responsabilidades incluyen:

- garantizar la no discriminación y la igualdad de oportunidades;

- no violar ni sacar provecho con la violación de la seguridad de las personas;

- proteger los derechos de los trabajadores, que incluyen el derecho a no ser sometidos a trabajos forzados y la no explotación de los niños, el derecho a un entorno de trabajo seguro y saludable, remuneración adecuada, y libertad de asociación;

- evitar la corrupción manteniendo la transparencia;

- respetar los derechos económicos, sociales y culturales; y

- garantizar la protección del consumidor, la seguridad pública, y la protección ambiental en sus actividades empresariales y prácticas de comercialización, incluyendo el respeto al principio de precaución.

Las Normas de la ONU también realizan una descripción de los posibles mecanismos de aplicación y garantía.

2. 2. Violaciones a derechos humanos según normas de RSE de la ONU

Soberanía nacional: Soberanía alimentaria, pérdida de la biodiversidad, pueblos originarios desplazados, concentración de la tierra (extranjerización)

2. 2. 1. Modelo de agricultura sin agricultores

Argentina se posiciona como el tercer productor mundial de soja transgénica después de Brasil y Estados Unidos. Este año, la soja batió nuevos records de cosechas. Al mismo tiempo se conoció la muerte de por lo menos 14 indígenas por desnutrición en el norte del país. Paradójicamente, son estas provincias norteñas las que en los últimos 10 años percibieron un mayor avance del monocultivo de la soja. Hambre, exclusión y devastación, los pilares del modelo de la soja.

En la ultima década, en Argentina y más específicamente en Chaco, ha comenzado un proceso que viene a acentuar estas tendencias hacia los desalojos y el empobrecimiento de las comunidades. Se trata de la "sojización" del país, el avance desmedido de los cultivos de soja a lo largo y ancho del territorio argentino.

En 1996, durante el gobierno de Carlos Menem, se aprobó la siembra comercial de semillas transgénicas. Empresas como Monsanto y Cargill comenzaron la producción y comercialización de sus semillas modificadas genéticamente. El país se convirtió en un gran desierto verde: las plantaciones de soja arrasaron con montes y ecosistemas, dejaron en la ruina a miles de pequeños productores y campesinos, y terminaron con la tradicional riqueza y biodiversidad del país.

Argentina produce la mayor tasa de alimentos por habitantes del mundo: aproximadamente unos 3.500 kilos de alimento por habitante cada año.

La defensa de los intereses del agrobusiness de la soja genera un cuadro de violencia sistemática en contra de las poblaciones rurales e indígenas que se traduce en desalojos, detenciones, persecuciones y amenazas a quienes se resisten. La presión para que abandonen sus tierras se traduce en hostigamientos que van desde la contaminación intencional de fuentes de agua hasta el robo o matanza de animales. El uso intensivo de agroquímicos y las fumigaciones en cultivos de soja muchas veces terminan contaminando a población de zonas aledañas, a sus cultivos, animales y fuentes de agua.

(Mapa de producción de Soja en Argentina. Año 2007. Fuente: http://www.biocombustibles.es/ )

2. 2. 2. Monopolio del mercado de semillas en contra de la soberanía alimentaria

Monsanto avanza además hacia el control de todas las semillas, no sólo transgénicas. Para ello ha comprado empresas semilleras en todo el mundo, con el fin de controlar un sector que aunque modesto en volumen de dinero -comparado con otras industrias-, es absolutamente imprescindible: es la llave de toda la cadena alimentaria. Una vez que controle la mayoría de las semillas convencionales (no transgénicas), lo único que necesitará hacer es dejar de producirlas, y a través de una política de hechos consumados -al no existir alternativas en el mercado y en contubernio con las escasas empresas que queden en el rubro- obligar a todos a sembrar sus transgénicos. A unos porque no tendrán otra opción y a otros -los campesinos que plantan sus propias semillas- a punta de contaminación, juicios y semillas suicidas Terminator

Actualmente, las 10 mayores poseen 55 por ciento del mercado mundial, pero entre tres -Monsanto, Dupont y Syngenta- acaparan 44 por ciento. Monsanto -que en 1996 ni siquiera aparecía entre las 10 mayores- abarca 20 por ciento del total global.

La Federación Agraria Argentina (FAA) afirmo que Monsanto miente y manipula información para frenar la normalización del tema relacionado con las semillas, al tratar de forzar a los productores agropecuarios a firmar una nota de consenso La FAA reafirma su lucha en defensa del Derecho del Agricultor al uso gratuito del producto de su cosecha para la siembra en su propia explotación, obtenida de una semilla fiscalizada.

2. 2. 3. Consecuencias medioambientales

Aquí se detallarán las diversas formas de contaminación que los cultivos de soja están dejando.

2. 2. 3. 1. Formosa

En febrero de 2003, un grupo de chacareros minifundistas de la Colonia Loma Senés, en el departamento de Pirané, Formosa, debió soportar la destrucción de sus cultivos hortícolas, agrícolas e industriales por una nube de glifosato (elaborada por Monsanto) y 2-4-D, que inundó sus pequeñas chacras provenientes de los campos vecinos sembrados con sojaRR, y que estaban siendo fumigados de manera irresponsable.

La mayoría de los cultivos quedaron gravemente dañados. En los siguientes días y semanas los cerdos y los pollos murieron y muchas cerdas y cabras tuvieron nacimientos muertos o deformes. Meses mas tarde los árboles de bananero sufrieron deformaciones, detuvieron su crecimiento y sus frutos aun no maduros se destruyeron. Los aldeanos rápidamente señalaron la responsabilidad en una granja vecina cuyos arrendatarios estaban produciendo soja genéticamente modificada, preparada para ser resistente al herbicida Glifosato.

Estudios hechos por técnicos de la Universidad Nacional de Formosa visitaron el lugar Concluyeron que los vecinos de los chacareros, como miles de otros cultivadores de soja GM en Argentina (...), habían fumigado descuidadamente los terrenos y los alrededores de Colonia Loma Senés con una mezcla de poderosos herbicidas. Los pobladores llevaron a sus vecinos a la justicia y obtuvieron una orden para cesar las fumigaciones. La justicia también encontró a los arrendatarios culpables de ‘causar considerables daños a los cultivos y a la salud humana’. Pero fue una victoria pírrica. En septiembre nuevos inquilinos arrendaron la tierra y comenzaron a fumigar nuevamente. Cuando los granjeros les reclamaron, los nuevos inquilinos les dijeron que el fallo no se aplicaba para ellos, lo cual era técnicamente correcto.’

Los productores, integrantes del Movimiento Campesino de Formosa, Equipo de Mujeres Campesinas y Asociación Feriantes de Pirané, “organizadamente” defendieron sus derechos. Gracias a esta acción decidida de los productores, el caso alcanzó cierta trascendencia, ya que en general, los medios de comunicación, incluyendo los medios oficiales, no reflejaron el problema en su real magnitud. Más bien trataron de minimizarlo.

2. 2. 3. 2. Buenos Aires

En Saladillo y Lobería, se han recibido denuncias de los pobladores y técnicos de la zona, respecto de que los aviones fumigadores vacían sus tanques sobre lagunas y arroyos, provocando una gran mortandad de peces, así como la aparición de un gran número de peces con malformaciones y enfermedades que imposibilitan su consumo.

2. 2. 3. 3. Córdoba

En el barrio Ituzaingó, ubicado en la periferia de la ciudad de Córdoba, capital de la provincia homónima, el suministro de agua se ha estado contaminando por espacio de veinte años, con presencia de PCB y plaguicidas, los cuales son utilizados en las continuas pulverizaciones que se realizan sin control en los campos de soja aledáneos al barrio.

En los suelos del barrio se han encontrado Malatión, Clopirifós, Alfa-Endosulfán, Cis_Cloedano, isómero de DDT, Beta Endosulfán y HCB. Mientras que en los tanques de agua de los domicilios se detectó la presencia de diversos agroquímicos (Endosulfán y Heptacloro) y metales pesados (plomo, cloro, arsénico)

En otra localidad de Córdoba, llamada San Francisco, distante 220 kilómetros de la capital provincial, las pulverizaciones en campos aledaños a las viviendas, el hecho de arrojar envases de agrotóxicos en caminos y canales, se convierten en riesgo para la vida humana. Hubo casos en los que se atribuye a estos residuos la mortandad de peces o la muerte de fauna silvestre o animales que pastorean en el campo.

2. 2. 3. 4. Santa Fe

En Las Petacas (Santa Fe) existen cinco acopios de cereales dentro del área urbana, del lado norte. A raíz de que en la mayor parte del año predomina el viento norte el polvillo del cereal convive con los pobladores. No se han respetado los límites de la fumigación, porque los mismos se efectúan en los campos lindantes al pueblo. El 30 % de la población consume agua de lluvia y los aviones con sus picos rotos, contaminan el aire y los techos de las viviendas. En esta agua se detectó la presencia de arsénico, nitratos y nitritos. Además, en una excavación se halló agua fosforada, o sea, los agroquímicos más los fosforados. Más allá de este preocupante panorama, el intendente de la localidad, Miguel Battistelli, vendió terrenos del ejido del pueblo a cuatro poderosos productores para la construcción de grandes galpones donde se guardan herramientas de campo.

En Piamonte, los relatos de los vecinos mencionan que cuando los cultivos de soja son pulverizados, los agroquímicos se esparcen sobre las viviendas aledañas a los campos de soja que cercan la localidad. Dentro del pueblo se instalaron 20 galpones en una superficie de 1500 metros cuadrados que son utilizados para guardar maquinarias y agroquímicos. Otra problemática la aporta el tránsito de camiones que transportan soja y de máquinas para pulverizar dentro de Piamonte. Por último se encontraron máquinas aplicadoras con canillas abiertas perdiendo líquido.

En Alcorta, a 100 kilómetros al sur de Rosario, cerca de las vías del ferrocarril, se encuentra una planta de silos, perteneciente a una Cooperativa Agropecuaria. El polvillo en épocas de carga y descarga de granos torna irrespirable el aire a varias cuadras alrededor del mismo. Varios vecinos denunciaron que se fumiga con Round-Up terrenos enteros emplazados en barrios populares, y que el herbicida se utiliza para eliminar malezas en veredas céntricas. Además, habitantes de los barrios periféricos de Alcorta denunciaron que se realizan aerofumigaciones en sembradíos que limitan con la zona urbana, lo que está prohibido por Ley Provincial y Decreto Comunal.

2. 2. 4. Consecuencias sobre la salud.

2. 2. 4. 1. Efectos del Glifosato:

Estudios de toxicidad revelaron efectos adversos en todas las categorías estandarizadas de pruebas toxicológicas de laboratorio en la mayoría de las dosis ensayadas: toxicidad subaguda (lesiones en glándulas salivales), toxicidad crónica (inflamación gástrica), daños genéticos (en células sanguíneas humanas), trastornos reproductivos (recuento espermático disminuido en ratas; aumento de la frecuencia de anomalías espermáticas en conejos), y carcinogénesis (aumento de la frecuencia de tumores hepáticos en ratas macho y de cáncer tiroideo en hembras). El glifosato puede interferir con algunas funciones enzimáticas en animales, pero los síntomas de envenenamiento sólo ocurren con dósis muy altas. Sin embargo, los productos que contienen glifosato también contienen otros compuestos que pueden ser tóxicos.

Todo producto pesticida contiene, además del ingrediente "activo", otras sustancias cuya función es facilitar su manejo o aumentar su eficacia. En general, estos ingredientes, engañosamente denominados "inertes", no son especificados en las etiquetas del producto. En el caso de los herbicidas con glifosato, se han identificado muchos ingredientes "inertes". Para ayudar al glifosato a penetrar los tejidos de la planta, la mayoría de sus fórmulas comerciales incluye una sustancia química surfactante. Por lo tanto, las características toxicológicas de los productos de mercado son diferentes a las del glifosato solo. La formulación herbicida más utilizada (Round-Up) contiene el surfactante polioxietileno-amina (POEA), ácidos orgánicos de glifosato relacionados, isopropilamina y agua.

Toxicidad aguda: La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) ya reclasificó los plaguicidas que contienen glifosato como clase II, altamente tóxicos, por ser irritantes de los ojos. La Organización Mundial de la Salud, sin embargo, describe efectos más serios; en varios estudios con conejos, los calificó como "fuertemente" o "extremadamente" irritantes. El ingrediente activo (glifosato) está clasificado como extremadamente tóxico (categoría I).

La cantidad de Round-Up (glifosato + POEA) requerida para ocasionar la muerte de ratas es tres veces menor que la de gifosato puro. En cuanto a las formas de exposición, la toxicidad de ambas presentaciones (glifosato puro, fórmulas compuestas) es mayor en casos de exposición dérmica e inhalatoria (exposición ocupacional) que en casos de ingestión.

En humanos, los síntomas de envenenamiento incluyen irritaciones dérmicas y oculares, náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea, reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos, electrocardiogramas anormales y daño o falla renal.

Toxicidad subcrónica, Toxicidad crónica, Efectos cancerígenos, Acción mutagénica, Efectos reproductivos, Contaminación de alimentos El peso de las actuales evidencias científicas permite aseverar que la incidencia y severidad de diversos tipos de cáncer, malformaciones congénitas y trastornos neurológicos sería mucho menor si la población no estuviera expuesta a pesticidas a través de la dieta, el agua y el hábitat.

Hasta el advenimiento de los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato, el límite máximo de glifosato residual en soja establecido en EE.UU. y Europa era de 0,1 miligramos por kilogramo. Pero a partir de 1996, estos países lo elevaron a 20 mg/kg, un incremento de 200 veces el límite anterior. Semejante aumento responde a que las empresas productoras de glifosato están solicitando permisos para que se apruebe la presencia de mayores concentraciones de glifosato en alimentos derivados de cultivos transgénicos. Monsanto, por ejemplo, ya fue autorizado para un triple incremento en soja transgénica en Europa y EE.UU. (de 6 ppm a 20 ppm).

Estos vestigios de glifosato y sus metabolitos en la soja transgénica están presentes también en alimentos elaborados en base a la leguminosa.

Trabajos en biología molecular, realizados en Canadá, demostraron que el Round Up es un perturbador del sistema endocrino, demostrando su relación con los altos niveles de nacimientos prematuros y abortos en las mujeres granjeras que utilizan el glifosato.

Desde el año 2003, Monsanto ha puesto en marcha el Programa Campo Unido en Colombia, dirigido a los pequeños productores e indígenas de los departamentos de Córdoba y de Tolima, las fumigaciones aéreas del plan Colombia dan como resultado que el 100 por ciento de las mujeres, además de los síntomas de intoxicación, presentaron daños genéticos en un tercio de sus células sanguíneas en humanos se exponen casos de intoxicación, irritación cutánea y ocular severa, daños neurológicos e incidencia de cambios genéticos en células humanas que puedan conllevar a cáncer.

2. 2. 4. 2. Casos en el país

2. 2. 4. 2. 1 Córdoba

En el barrio de Ituzaingó, al estar cercado por plantaciones de soja, la población padece una lluvia continua de agrotóxicos que ha derivado en enfermedad y muerte. Entre sus 500 habitantes aparecieron múltiples casos de cáncer, leucemia y malformaciones congénitas. Los productores de soja realizan fumigaciones aéreas y terrestres de agroquímicos como glifosato o endosulfan.

Se han registrado otras enfermedades como el lupus, púrpuras, anemias hemolítica, alergias respiratorias y de piel, artritis reumatoide, enfermedades neurológicas y endocrina, malformaciones (Síndrome de Fryn, Espina Bífida, malformaciones de riñon en fetos y embarazadas). Cuando en marzo de 2006 la Dirección de Ambiente de la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba realizó un control sanitario sobre 30 niños del barrio, los resultados mostraron que 23 de ellos llevaban en su sangre alfa hexaclorociclohexano.

Esta problemática se repite en varios pueblos cordobeses como Pueblo Italiano, Río Ceballos, Saldán, Alto Alberdi, Jesús María, Colonia Caroya, Sacanta y en otros barrios de la propia Ciudad de Córdoba.

En Monte Cristo se registraron 37 casos oncológicos durante 2003 y 2004, 29 malformaciones congénitas, 6 casos de asma, 5 de lupus y 4 de púrpura, además de alergias.

A raíz de ello se han originado la Asamblea de Pueblos Fumigados y Desalojados, integrada por aquellos pobladores que por el avance de los monocultivos se ven afectados tanto por las fumigaciones como por los desalojos de familias campesinas.

2. 2. 4. 2. 2. Santa Fe

Malabrigo tiene un promedio de 15 a 20 nacimientos por mes y en menos de un año (período 2006-2007) hubo 12 chicos nacidos con malformaciones. Monsanto se instaló cerca del pueblo en la década del ’90 y desde entonces existe una incidencia de cánceres de distinta variedad aún sin explicar.

En San Cristóbal, el propio intendente denunció la ola de nacimientos con malformaciones en el pueblo. Once niños nacieron con malformaciones en el primer semestre de 2006, de los cuales tres murieron, y otros 3 nacieron con similares malformaciones en pueblos vecinos.

Una investigación de la Universidad Nacional del Litoral halló que el 86% de las madres en lactancia poseía restos de agrotóxicos en su leche materna.

También se ha denunciado un alto nivel de cáncer y malformaciones en el Barrio 2 de Abril, ubicado en la localidad de San Lorenzo. Este caso está vinculado directamente al hecho que la cerealera Molinos Río de la Plata, ‘ventea’ -sin filtros protectores- los productos utilizados para sanear el grano de sus silos, enviando a la atmósfera altos niveles de plaguicidas. Los casos de cáncer superan el centenar en unas pocas manzanas.

En Las Petacas, un relevamiento de Morbi y Mortalidad afirmó que en los últimos 10 años, se registraron 42 casos de cáncer y 400 de alergias varias, sobre el total de 800 habitantes que tiene el pueblo. Además, en octubre de 2005 murieron cinco personas de cáncer y dos de leucemia.

En Alcorta, desde el Sindicato de peones rurales detectaron un aumento de los casos de cáncer, si bien no cuentan con datos registrados estadísticamente. A principios del año 2006 el Centro de Investigaciones en Biodiversidad y Ambiente (Ecosur) del Hospital Italiano Garibaldi de Rosario, el INTA y otras instituciones emitió un informe donde se hallaron vinculaciones directas entre los casos de cáncer y malformaciones infantiles con la exposición a contaminación ambiental. Este estudio determinó que los casos de cáncer de testículos y gástricos en varones fueron 3 veces más que la media nacional, los cánceres de hígado, casi 10 veces más y los de páncreas y pulmón, el doble de lo que originalmente se había esperado. En el 90 % de los casos registrados, las disfunciones estaban relacionadas con fuentes fijas de contaminación ambiental o factores ambientales de riesgo: plantas de acopio de cereales por tratamientos con plaguicidas, depósitos de agroquímicos y equipos de fumigación de aire y tierra, entre otros factores.

2. 2. 4. 2. 3. Buenos Aires

En provincia de Buenos Aires se también se verificaron casos de cáncer y malformaciones. Esto se ha visto en Lobería, Saladillo (donde los vecinos realizaron una marcha contra el cáncer, en abril de 2007) y en Chacabuco (donde se ha formado una asociación vecinal para investigar las razones por las que han aumentado los casos de cáncer, leucemia y malformaciones en el pueblo). En Saladillo y Lobería, se existen denuncias de los pobladores y técnicos de la zona, respecto de que los aviones fumigadores vacían sus tanques sobre lagunas y arroyos, lo que provoca una extensa mortandad de peces, además de la aparición de un gran número de peces con malformaciones y enfermedades que imposibilitan su consumo.

2. 2. 4. Derechos laborales

Este modelo de producción emplea a sólo una persona cada 500 hectáreas, lo cual se tradujo en la pérdida de 4 de cada 5 puestos de trabajo en el campo

Son frecuentes los accidentes laborales con agroquímicos en todo el mundo

Siendo habitual la exposición laboral a altas dosis de estas sustancias, debería protegerse en forma especial a los aplicadores del producto a los cultivos en lugar de seguir insistiendo las empresas productoras en su argumento respecto de la baja toxicidad del glifosato.

En el año 2004 se denunció que 4.400 menores de edad trabajaron en las propiedades de Monsanto ubicadas en Andra Pradesh, India.

3. Acciones judiciales y sociales

3. 1. En Argentina

- El 6 de septiembre de 2007 luego de tres años de peleas, la Argentina ganó el primer round judicial contra la multinacional agrícola Monsanto, quien reclama millonarias regalías por la soja transgénica RR, el cultivo más sembrado del país. Un juez de Madrid falló en contra de la compañía estadounidense y le cargó las costas del juicio, el primero en resolverse de una larga lista de demandas que la firma inició contra importadores europeos de soja pampeana. - La multinacional agrícola Monsanto tuvo un nuevo revés jurídico en su intento de cobrar regalías por la soja transgénica sembrada en la Argentina a través de sendos pleitos contra importadores europeos del producto. Como ya había pasado en España, una Corte de Justicia de Gran Bretaña especializada en Patentes dio su dictamen la semana pasada en una causa que la compañía inició contra Cargill y en la que el Estado argentino interviene como parte interesada.

- El MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero) es claro ejemplo de la lucha contra el despojo de tierras al igual que el Movimiento Campesino de Córdoba y la Unión de Trabajadores Sin Tierra de Mendoza. El MOCAFOR (Movimiento Campesino Formoseño), Unión de Campesinos Poriajhu

- El 25 de septiembre de 2007 centenares de manifestantes del movimiento campesino indígena manifestaron en el centro porteño contra las empresas agroquímicas, mineras y petroleras. Las responsabilizan por la expulsión de trabajadores rurales de sus tierras.

- En abril de 2007 pobladores de Saladillo (Buenos Aires) realizaron una marcha contra el cáncer.

- En Chacabuco (Buenos Aires) se ha formado una asociación vecinal para investigar las razones por las que han aumentado los casos de cáncer, leucemia y malformaciones en el pueblo.

- A fines de 2001, un grupo de madres de Ituzaingó (ciudad de Córdoba) comenzó a efectuar relevamientos de enfermos casa por casa. Posteriormente presentaron la denuncia en las secretarías de Derechos Humanos y Medio Ambiente, además del Ministerio de Salud de la nación. Por su parte los vecinos en general se autoconvocaron cortando rutas, solicitando estudios de sedimentos de tanques, de suelo, de transformadores, de aire y de campos magnéticos. Estos estudios fueron realizados por el gobierno debido a la falta de recursos de la población, hasta que Schindler (un epidemiólogo) realizó un trabajo en forma paralela.

El gobierno provincial respondió eliminando el PBC en toda la provincia de Córdoba. Además, se promulgó una ordenanza municipal que prohíbe la fumigación aérea sobre la capital de Córdoba, la cual nunca se cumplió. Se inauguraron dos centros de salud. Finalmente, se creó una ley de agroquímicos que no fue reglamentada ni publicada en el boletín oficial. El barrio de Ituzaingó fue declarado en estado de emergencia sanitaria, estableciéndose una distancia mínima de 2500 metros sin fumigar alrededor del barrio. Sin embargo, la medida no fue implementada por los productores, que no respetan siquiera los 500 metros de distancia que establece la ley provincial.

- En Montecristo (Córdoba) vecinos autoconvocados presentaron ocho notas al municipio y a la provincia denunciando la fumigación indiscriminada con agrotóxicos, la circulación de máquinas mosquito (prohibidas por ley) y que los responsables de manejar los silos no cumplen ni con la ordenanza 621 de control de agroquímicos ni con la ley provincial de agroquímicos. Jamás les respondieron. En 2005 se efectuó la misma denuncia en la Fundación para la Defensa del Ambiente.

- En Mendiolaza (Córdoba) los vecinos están movilizados desde el 2004 y consiguieron que en octubre de 2005 se promulgara una ordenanza que prohíbe dentro del ejido urbano la aplicación de todo producto agroquímico y productos biológicos no compatibles con la producción orgánica. En la actualidad, existe una causa contra los propietarios de campos aledaños a Mendiolaza que continúan sembrando y fumigando a escondidas pero se ven limitados por las denuncias de los vecinos.

- En San Francisco (Córdoba) surgió un movimiento de vecinos en 2005 que está trabajando en la concientización de la ciudadanía sobre la problemática de los agrotóxicos. Reclaman las medidas necesarias para asegurar la salud de las personas y la protección del medio ambiente. La Municipalidad de San Francisco se adhirió a la ley provincial de agroquímicos, que entre los distintos artículos establece los límites permitidos, tipos de productos, formas de uso y controles que deben realizarse sobre los fumigadores. Sin embargo, las normas permiten que todavía se pueda fumigar en zonas linderas al pueblo con productos de grados toxicológicos III y IV. Por lo tanto, la salud aún no está garantizada. En marzo de 2005 el intendente de San Francisco presentó un proyecto de ordenanza donde se establece un proyecto de zona libre de agrotóxicos de 500 metros alrededor de la ciudad. Los vecinos pretenden que la zona a excluir sea de 1500 a 2500 metros. Consiguieron que cada vehículo pulverizador debiera llevar un cartel con la matrícula para facilitar su visualización a ciudadanos que quisieran efectuar denuncias de aplicaciones ilegales.

- En San Justo (provincia de Santa Fe) los vecinos formaron la ONG Muyuqui, en defensa del medio ambiente el 16 de septiembre de 2005. Los ejes de trabajo son dos: estricta aplicación de la Ley 11.723 de Fitosanitarios y la contaminación por Cerosota.

Tienen un programa especial en la radio FM100 donde difunden la causa. En febrero de 2006 consiguieron que el Consejo Municipal y el poder Ejecutivo promulgaran una Ordenanza afín a la ley 11.723 con los nuevos límites de la ciudad para la aplicación de agrotóxicos y que los inspectores municipales se encarguen de recibir las denuncias sobre los infractores, especialmente las realizadas por los aeroaplicadores y las máquinas terrestres para pulverizar que ingresan al pueblo. La acción trajo inconvenientes a un miembro de la organización que fue amenazado junto a su familia. La ONG tenía impresos 5 mil folletos para distribuir en la ciudad informando a la comunidad los atropellos y los riegos a la salud que estaba ocasionando la falta de responsabilidad por parte del municipio para que se aplique la ley de fitosanitarios.

- En Las Petacas (Santa Fe) los vecinos autoconvocados comenzaron a movilizarse en el año 2004 a raíz de la cantidad de gente enferma. Reclamaron en la comuna y en la gobernación provincial pero no recibieron respuestas hasta que fueron apoyados por el biólogo Raúl Montenegro, quien los ayudó a llevar adelante la pelea contra los agrotóxicos.

3. 2. En el Mundo

En el año 2001, la asociación Eaux et Rivières de Bretagne había denunciado a Monsanto por anunciar que su producto Round Up era eficiente y no presentaba riesgos para el medio ambiente. Las etiquetas del herbicida aseguraban que éste era "100 por ciento biodegradable, limpio

Los residentes de Anniston (Alabama) en 2002, elevaron una demanda a Monsanto por contaminar las fuentes de agua del pueblo con el químico PBC, posteriormente prohibido por sus efectos tóxicos. En 1997 la empresa tuvo que pagar una multa millonaria y cambiar la etiqueta del químico que lo calificaba como biodegradable y sano para la salud. En 2004 Monsanto enfrentó una demanda por 350 millones de dólares por el uso de aspartame en sus endulzantes a pesar de su efecto tónico para el cerebro. www.ecoportal.net

Reporte N° 05 del Observatorio de las Empresas Transnacionales de FOCO dedicado a la Empresa MONSANTO. El informe ha sido preparado por Sofía Pérez García con la colaboración de Hernán Medina, investigadores del equipo del OET, como actividad del Programa de Vigilancia Social de las Empresas Trasnacionales Agro-Alimenticias.

4. Bibliografía

- Agropecuaria. La República de la Soja: Las alegorías de la globalización.http://www.agropecuaria.org/analisis/EviaRepublicaSoja.htm

- Biocombustibles http://www.biocombustibles.es/actuali/biocombustibles_provincias_mas_beneficiadas.htm

- Clarín. Soja transgénica: otro fallo contra Monsanto http://www.clarin.com/diario/2007/10/18/elpais/p-02202.htm

- Ecoportal: Argentina: lo que la soja se llevó...Desnutrición y hambre en el país de los alimentos http://www.ecoportal.net/layout/set/print/content/view/full/72703/(printversion)/1

- Ecoportal: Monsanto, Bayer y Unilever, acusadas de permitir el trabajo infantil en sus filiales en India. http://www.ecoportal.net/content/view/full/37482

- Ecoportal: ¿Por qué una campaña contra Monsanto? http://www.ecoportal.net/content/view/full/75014

- FAA (Federación Agraria Argentina). www.faa.com.ar/

- Grupo De Reflexión Rural. Campaña De Concientización Sobre Los Impactos De Los Agrotóxicos. http://www.grr.org.ar/campanapdf/fotos.php

- Infoalternativa: Argentina: sojización, toxicidad y contaminación ambiental por agrotóxicos

http://www.infoalternativa.com.ar/hoy/index.php?option==1

- La Opinión De Rafaela. En Malabrigo hubo nacimientos de bebés con malformaciones http://www.laopinion-rafaela.com.ar/opinion/2007/03/15/p731501.htm

- Monsanto. http://www.monsanto.com.ar/

- Prensa Rural. Traspié judicial para Monsanto en Argentina.http://www.prensarural.org/spip/spip.php?breve404

De la pag. http://www.biodiversidadla.org

Mas patria sojera...y los cuatro jinetes del Apocalipsis

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Del Blog: El galpón del Fafu